En las universidades de Catalunya, estudian quiénes tendrán que decidir, trazar y hacer posible el devenir en las próximas décadas y, en este sentido y para conocer cuál es el grado de bienestar emocional de la población universitaria -estudiantado, personal de administración y servicios, docentes e investigadores- se ha activado un estudio que se desarrolla mediante la realización una serie de encuestas elaboradas desde la Generalitat en colaboración con las doce universidades catalanas. Todo se pone en marcha dentro de un contexto de protestas en las cuales se piden mejores condiciones de trabajo por los docentes e investigadores.
Casi 33.000 encuestas
La primera fase del estudio ha concluido con un total de 32.965 encuestas respuestas, de las cuales 24.752 corresponden al colectivo de estudiantes, 4.002 al personal de administración y servicios, y 4.211 al personal docente e investigador. Con los datos obtenidos, se podrá evaluar el nivel de bienestar emocional y calidad de vida del colectivo universitario. Una vez hechas las encuestas, se iniciará la segunda etapa del estudio, que incluye la organización de focus groups en los que participarán 2.297 personas y que permitirán elaborar las conclusiones finales.

¿Quién lo encarga?
El estudio en curso responde a un encargo del Consejo Interuniversitario de Catalunya (CIC) y se enmarca en el Pacto Nacional de Salud Mental y en el Plan Director de Salud Mental que tienen que servir para elaborar la estrategia de prevención y la atención a la salud mental y emocional en el ámbito universitario. El estudio está avalado científicamente por los diferentes comités de ética de las universidades y con sus resultados se facilitará la detección de colectivos de alta vulnerabilidad para orientar y priorizar las estrategias de intervención más urgentes en este ámbito. El objetivo final es conseguir crear las condiciones necesarias para que la juventud universitaria pueda alcanzar sus objetivos de excelencia.