El planeta Tierra puede estar cerca de vivir momentos muy difíciles. Si hace unas semanas hablábamos de los posibles “inviernos canadienses” que se podrían vivir en Europa, ahora un grupo de geólogos acaba de lanzar una seria advertencia: uno de los peores terremotos de la historia de la humanidad podría tener lugar muy pronto. Y sus datos se basan en un importante estudio que repasa 1.000 años de historia sísmica.
Las fuerzas tectónicas que hoy comprimen las fallas de San Andrés y San Jacinto han rebasado sus niveles máximos
Las fallas de San Andrés y San Jacinto son uno de los puntos más vigilados del mundo por su alta actividad sísmica y el riesgo de grandes terremotos. Y por ese motivo es uno de los puntos más estudiados por los geólogos. Desde hace tiempo se sabe que un gran terremoto está cerca de producirse; se han hecho hasta películas sobre ello. Y, ahora, tenemos un modelo que ha reconstruido virtualmente la historia sísmica de la región durante los últimos 1.000 años.
Elaborado por un equipo internacional de geofísicos liderado por la investigadora Liliane Burkhard y en el Journal of Geophysical Research, el estudio plantea un escenario preocupante: la presión tectónica que hoy afecta a las fallas de San Andrés y San Jacinto ya habría alcanzado e incluso superado los niveles que se registraron antes de los terremotos más fuertes conocidos en la región.
Recordemos que estas dos grandes fracturas atraviesan el área de Los Ángeles y forman parte de un sistema sísmico muy activo que concentra gran parte del riesgo de terremotos en California.
Al ejecutar la historia sísmica del sur de California como una simulación, podemos estimar hasta qué punto el sistema de fallas ya está sometido a estrés hoy
Los investigadores no dan una fecha concreta, ya que la predicción exacta de terremotos sigue siendo imposible, pero sí afinan el mapa del riesgo. Su modelo estudia cómo cada seísmo redistribuye la tensión entre fallas, cómo se acumula el estrés con el tiempo y cómo la corteza se va reajustando tras grandes rupturas, permitiendo entender mejor la evolución del sistema a lo largo de los siglos.
El estudio introduce además la idea de una “puerta sísmica” en Cajon Pass, un punto clave que podría actuar como interruptor entre fallas. Según los científicos, este mecanismo puede hacer que un terremoto se quede limitado o que salte a otra falla, aumentando su intensidad.
Burkhard advierte de que las condiciones actuales se acercan a escenarios en los que ambas fallas podrían romper a la vez, con consecuencias mucho más graves para la región. Aunque los códigos antisísmicos han mejorado desde 1906, un evento similar en Los Ángeles tendría un impacto difícil de prever, por lo que el estudio no busca predecir cuándo ocurrirá, sino qué escenarios debemos tener en cuenta para estar preparados.
