A 1.300 años luz de la Tierra, una estrella muy similar a nuestro Sol acaba de dejar una "prueba delatora" de cómo devoró a uno de sus propios planetas. Un estudio compartido en Science Daily ha revelado que los astrónomos de la Universidad de Michigan confirmaron este hallazgo en la estrella TOI-5882, tras detectar huellas químicas inusuales en su composición.
Si bien resulta imposible observar el momento exacto en el que sucede este fenómeno, los científicos encontraron la pista definitiva en el litio. Las estrellas destruyen su propio litio a medida que envejecen, pero los planetas lo conservan en grandes cantidades. Al analizar la luz de TOI-5882, descubrieron un nivel de litio superior al del 97% de las estrellas de su mismo tipo. Literalmente, la estrella conservaba el rastro del hecho.
Investigadores efectuaron un análisis químico sin precedentes en la astronomía
El proyecto se realizó con la colaboración de 14 investigadores de Estados Unidos y Chile. El equipo utilizó espectroscopia, un método que revela la composición química de una estrella mediante el análisis de su luz, para buscar indicios de litio en TOI-5882.
A propósito de la investigación, la líder de la investigación y autora principal del informe, Brooke Kotten, declaró: "Somos lo que comemos, ¿verdad? Sabemos que hay mucho más litio en el material planetario que en las estrellas. Así que, si una estrella se come un planeta, absorberá una gran cantidad de litio".
El análisis reveló que TOI-5882 necesitó de la ayuda de una enana marrón cercana, un objeto gigante cuya intensa fuerza de gravedad desestabilizó la órbita del planeta y lo empujó hacia su destrucción. Se calcula que el mundo engullido tenía un tamaño de entre un par de veces la Tierra y la masa de Neptuno.
Como sucede con la mayoría de los hallazgos en el cosmos, este descubrimiento nos permite anticiparnos al futuro de nuestro propio sistema solar: dentro de 5.000 millones de años, el Sol podría expandirse y generar un proceso muy similar, engullendo a Mercurio, Venus y quizás otros planetas, incluso la Tierra.