La industria musical ha sido testigo de un precedente insólito en cuanto a las estafas ejecutadas mediante inteligencia artificial. Michael Smith, un músico de 54 años de Carolina del Norte, fue procesado tras engañar a las plataformas de streaming durante siete años utilizando tecnología automatizada.
La industria musical enfrenta su primer gran caso penal por fraude con IA
Mediante la creación masiva de canciones con IA y el uso de miles de cuentas falsas, Smith logró generar miles de millones de reproducciones fraudulentas para desviar fondos que legalmente pertenecen a artistas reales.
El esquema de Smith se basó en la manipulación masiva de datos. En lugar de producir música convencional, utilizó software de inteligencia artificial para generar cientos de miles de pistas de audio y las distribuyó en plataformas como Spotify, Apple Music y Amazon Music bajo nombres de artistas inventados. Para evitar ser detectado por los sistemas de seguridad de las aplicaciones, Smith no intentó crear un solo éxito viral, sino que repartió las reproducciones de forma mínima y constante entre su inmensa biblioteca de contenido.
Para automatizar las escuchas, el acusado gestionaba miles de cuentas de usuario distribuidas en diferentes servicios de la nube. Este método le permitió simular tráfico orgánico proveniente de distintos puntos geográficos, logrando que sus canciones generaran regalías diariamente sin que una sola persona real las estuviera escuchando.
El costo real de las regalías artificiales
Aunque el contenido y los oyentes eran simulados, el beneficio económico fue real y sustancial. Según datos del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, este fraude operó entre 2017 y 2024, periodo en el que Smith recolectó más de 8 millones de dólares. Debido a que los servicios de streaming reparten sus ingresos proporcionalmente según el total de reproducciones, el dinero obtenido por Smith fue restado directamente de las ganancias que deberían haber recibido músicos y titulares de derechos legítimos.
El fiscal federal Damian Williams destacó la gravedad del caso tras la declaración de culpabilidad de Smith: “Aunque las canciones y los oyentes eran falsos, los millones de dólares que Smith robó eran reales. Millones de dólares en regalías que Smith desvió de artistas y titulares de derechos reales y merecedores”.
El caso de Michael Smith, residente de Cornelius (Carolina del Norte), marca el primer proceso penal en la historia de los Estados Unidos por fraude de streaming vinculado a la IA. El 19 de marzo de 2026, Smith se declaró culpable de tres cargos federales: conspiración para cometer fraude electrónico, fraude electrónico y conspiración para el lavado de dinero.
Sin duda, se trata de un evento que expone la vulnerabilidad de las plataformas digitales ante el uso malintencionado de nuevas tecnologías. Este fraude establece un precedente legal claro: el uso de audiencias automatizadas para extraer fondos del sistema de regalías ya no es tratado simplemente como una falta administrativa, sino como un delito federal con sanciones de prisión y la obligación de devolver el capital obtenido ilegalmente.