¿Qué es una comunidad energética? Un grupo de consumidores que se beneficia colectivamente de un conjunto de instalaciones energéticas del cualquier tipo para producir, consumir, almacenar, compartir o vender energía. Se suelen fundamentar en sistemas de autoconsumo o generación distribuida, suelen suponer ahorro económico y eliminan de la ecuación a las compañías eléctricas convencionales. En Zumárraga, localidad de 9.800 habitantes situada a unos 60 km de San Sebastián, funciona una de estas comunidades. En ella participan 178 hogares.

Zumarraga Urretxu 1
 

¿Qué energía utilizan?

Emplean la energía producida por instalaciones fotovoltaicas ubicadas en las cubiertas de los edificios municipales. Según datos de la Diputación Foral de Guipúzcoa, el ahorro medio anual para cada consumidor residencial es de 500 euros y de 2.500 para cada comercio. Es, añaden también desde la Diputación, un ejemplo a partir del que se quieren desarrollar esquemas similares para otras localidades de la provincia.

Hasta en 36 municipios

El plan contempla clonar el sistema hasta en 36 municipios de la provincia y beneficiar hasta a 5.000 familias. Entre ellos figurarían Lasarte, con casi 20.000 habitantes. o Andoain, con 15.000. En Lasarte, el consistorio de la localidad plantea proporcionar energía a más de 800 viviendas mediante la instalación de unas 1.200 placas solares que suman 545 kW. La inversión necesaria alcanzará los 650.000 euros.  En Urnieta, con 6.000 vecinos, se plantea un proyecto que incluye 315 placas y beneficiará a 213 hogares y en Berio, una zona residencial de San Sebastián, otro similar que beneficiará a 175 familias. Hasta en una zona industrial de Eibar, se plantea una comunidad de este tipo de la que formarán parte ocho empresas.

El ejemplo de Zumárraga

En Zumárraga, la comunidad energética arrancó en 2021 y se ha activado gracias a placas instaladas en la marquesina que cubre las gradas del campo de fútbol del municipio y a paneles ubicados en la azotea o los tejados de escuelas, viviendas sociales, una casa de cultura o una cancha deportiva. En total, hay 351 con una potencia total de 160 Kw. La inversión necesaria para activar el proyecto ascendió a 191.000 euros.

La aventura que en Zumarraga comenzó casi a ciegas y en plena pandemia, pero en menos de dos años se ha convertido en un referente para el resto de localidades de la zona. En abril de 2021 lanzaron una comunidad energética vecinal con el auxilio de las instituciones. El consistorio puso a su disposición las cubiertas de cinco edificios municipales (la grada del campo de fútbol, los tejados de la casa de cultura y de un edificio de viviendas sociales, la cubierta de unas escuelas y el techo de una cancha deportiva) para la instalación de 351 placas fotovoltaicas que suman 160 kilovatios de potencia. La Diputación guipuzcoana costeó una parte de la inversión, que ascendió a 191.000 euros. Para formar parte de la comunidad, los consumidores tuvieron que pagar una cuota de enganche de 150 euros y abonan una cuota mensual de 6,5 euros. A cambio, recibem 0,5 kW, lo que equivale al 25% de su consumo anual. Este año, el kW/h les sale a un precio fijo 0,11 euros y, hoy, raramente baja en el mercado libre de 0,19