Un gran paso se ha puesto en marcha gracias al Ejército del Aire y del Espacio, que cuidará al piloto encargado de realizar distintas misiones. El Ala 12, desde Torrejón de Ardoz, realizó la primera neuromonitorización en una aeronave EF-18M. La intención era registrar la actividad cerebral del piloto mediante sensores integrados en el casco.

La idea es que se puedan saber las condiciones del piloto en misión y de poder anticiparse ante alguna posibilidad de cometer un error. Es un experimento inédito dentro de la aviación militar española, algo que los aliados de la OTAN estarán siguiendo muy de cerca. Es una tecnología que convierte a un casco común y corriente en un instrumento para medir la actividad del cerebro. 

Un experimento que tiene origen en la Universidad Politécnica de Madrid

Fue gracias a investigadores de cuatro centros distintos que crearon el grupo NeuroTechAI, que es dirigido por Enrique J. Gómez Aguilera, publicado en defensa.com. Una iniciativa que terminó vinculada al programa DIANA de la OTAN es un mecanismo de innovación para los aliados en tecnologías de doble uso civil-militar. Todo inició en la UPM con la finalidad de llevar los sensores en pleno vuelo y conocer el estado del piloto que estará en misión. 

El casco puede registrar la actividad eléctrica del cerebro gracias a electrodos integrados. Las señales detectan patrones que son asociados a fatiga, saturación cognitiva o atención focalizada. Estos son indicadores que pueden cambiar el curso de una misión. Por el momento, la tecnología no está interviniendo en el trayecto de la misión, solo puede registrar y analizar los datos. 

Después de que se pongan a prueba y completen los procedimientos actuales que tienen con el casco, el siguiente paso es llevar el ensayo directamente a la práctica en un vuelo real. Las pruebas en tierra demostraron tener viabilidad técnica; es prácticamente un hecho que se intentará validar en un vuelo real, donde se podrán experimentar mayores cargas cognitivas y otras mediciones que pondrán a prueba al mismo casco. 

Modelo de neurocasco a prueba
Modelo de neurocasco a prueba

El casco irá recibiendo actualizaciones para tener una mayor influencia en las decisiones

Durante este mismo año podría llevarse a cabo con una serie de pilotos las pruebas en el aire. La finalidad es que el casco también vaya adaptándose a los resultados y tener mejoras que lo hagan un instrumento esencial. El objetivo no solo es tener mediciones, sino tener más capacidades neuroadaptativas. Por ejemplo, después de tener estas lecturas que puedan servir para adaptar la interfaz de la aeronave en misión. Que puedan distribuirse las alertas de una forma distinta y que solo se muestre la información valiosa en dicho momento para el piloto, en lugar de saturarlo con muchas alertas que probablemente no estén siendo tomadas en cuenta en esos momentos. 

Antes de que todo esto se cumpla, se deberán cumplir ciertas normas que puedan ser establecidas por seguridad. Tomando en cuenta que no existe una normativa internacional, será cuestión de estudiarse mientras el proyecto prospere en sus siguientes pasos. España podría ser el protagonista de un siguiente gran paso en la historia de la aviación militar con su modelo de neurocasco.