Si hay un problema que se ha presentado en toda Europa por el conflicto armado Rusia-Ucrania esa es la dependencia del gas de los rusos, pues ya no será problema.
Investigadores europeos estarían trabajando en reducir la dependencia energética a través del gas y pasarla hacia la sal.
¿La sal serviría para la calefacción?
Por supuesto, no es que si compras en tu supermercado unos dos kilogramos de sal tendrás mucho calor. Se trata de un experimento hecho por investigadores de la Universidad de Eindhoven (Países Bajos) en la cual se basaría en la misma tecnología de las baterías de calor, lo que permitiría bajar el consumo de gas que hoy en día tenemos.

Lo que buscaría esta técnica, de un proyecto que ya tiene 12 años de trabajo es conseguir trabajar unas baterías de sal que se conviertan en un sistema de calefacción viable.
¿Cómo funcionan las baterías?
Las baterías de sal hacen uso de un principio termodinámico muy simple: Mientras que los cristales de la sal absorben el agua, se hacen más grandes, y durante se desarrolla el proceso, logran liberar calor.
Para corroborar esta situación, basta con tener un envase de gaseosa –o botella en general- con mucha sal y luego agregar un poco de agua. La reacción química provoca que la misma se caliente, y ese es el calor que buscarían aprovechar los científicos para generar energía.
Sin embargo, el chiste de las baterías es que los cristales de sal se encuentren lejos del agua, permitiendo que el calor se mantenga almacenado y pueda ser utilizado para distintos tipos de actividades.
Aunque si bien el sistema necesitaría una fuente de calor inicial, los neerlandeses aseguran que pudieran hacer uso de los excedentes térmicos que se encuentran en la industria.
Rescindir del gas para el 2030
En los Países Bajos, y mucho más luego del conflicto ruso, se han propuesto eliminar y reducir la cantidad de gas presente en los hogares. Si bien sus números eran de una reducción de 1.5 millones de hogares sin este tipo de sistema, la creación de estas baterías permitiría que esta cifra se eleve a los 3.5 millones de hogares beneficiados por la medida.