Con la energía nuclear, no hay unanimidad entre los diferentes países miembros de la UE. Mientras que la Comisión Europea considera que la energía del átomo es limpia, países como Francia reactivan su programa nuclear y otros como Alemania cierran todas sus centrales. En España, la previsión es que no quede ninguna nuclear funcionando en 2035. Ahora, Bélgica ha decidido prolongar diez años la vida útil de dos de sus reactores.

Continuidad de suministro
Los reactores nucleares que prolongarán su periodo de funcionamiento durante una década más son Tihange 3 y Doel 4. En Bélgica, de hecho, funcionan sólo dos complejos nucleares el de Tihange, que con tres reactores es capaz de producir más del 50% de la energía que se genera en Bélgica, y Doel, con cuatro reactores. El objetivo, señala el gobierno belga es “prevenir riesgos de seguridad de suministro”. Los cierres completos de las centrales citadas estaban previstos para 2022 y 2023 y, ahora, operarán como mínimo hasta 2033.

Barata y libre de carbono
De la gestión de ambas centrales se encarga la eléctrica francesa Engie y en el acuerdo que permite prolongar la vida útil de los dos reactores citados se contempla una partida de 15.000 millones de euros para gestionar mejor los residuos que se generarán. Desde Engie y el Gobierno Belga se indica en un comunicado conjunto que la decisión “es importante para el futuro energético y los hogares belgas, reduce la dependencia energética y garantiza la producción en Bélgica de electricidad barata y libre de carbono”. En España, el Gobierno piensa de otro modo.