Si Alemania se constipa, al resto de la UE le suele coger una pulmonía y, por eso, si lo que indica Markus Krebber, director de RWE AG, la mayor empresa energética alemana, haríamos bien en irnos preparando. Krebber advierte que, a consecuencia de los elevados precios de la energía, en Alemania se están viendo “los primeros signos de desindustrialización”.

En Bild Zeitung
Sus palabras las ha recogido Bild Zeitung, el tabloide de mayor tirada del país germano. Según Krebber, la riqueza alemana se fundamenta “en una industria fuerte” y los altos precios de la energía están complicando las cosas: “no tenemos tanta energía como necesitamos, esta brecha conduce a precios altos y, por tanto, a preocupaciones justificadas sobre la competitividad”.

¿Hay soluciones?
La solución, según el director de RWE, es “invertir masivamente en fuentes de energía verdes”, pero dicha inversión se ve lastrada “por las condiciones normativas del entorno, que crean obstáculos a la expansión de la energía renovable en lugar de incentivarla”. El propio gobierno alemán hablaba hace nada de medidas para garantizar precios asequibles a los clientes industriales.