Sin más y mejores infraestructuras de distribución, la revolución del hidrógeno no podrá completarse y en Alemania lo tienen muy claro: por eso el Gobierno Alemán acaba de acordar dar prioridad al desarrollo de gasoductos. Para ello, acaban de aprobar un proyecto normativo denominado Ley de Aceleración del Hidrógeno.

Objetivos
El proyecto de Ley de Aceleración del Hidrógeno pretende garantizar que los electrolizadores y las terminales de importación puedan entrar en funcionamiento “lo más rápido posible”, según indica el ministro de Economía Robert Habeck, que califica el acuerdo como “un hito en el camino hacia una economía del hidrógeno”. Así lo indica él mismo: “una infraestructura de hidrógeno eficiente es de crucial importancia para la descarbonización de la industria. Los gasoductos de hidrógeno serán el sustento de los centros industriales”.
Simplificación
La norma contempla acelerar, simplificar y digitalizar los procedimientos de planificación, aprobación y licitación de proyectos de hidrógeno. “La ley incentiva la producción de hidrógeno verde, ya que sólo aquellos electrolizadores que producen hidrógeno utilizando electricidad procedente de energías renovables, es decir, hidrógeno verde, son de interés público superior y reciben este aumento de velocidad”, explican desde el Gobierno Alemán.
El hidrógeno producido a partir de electricidad renovable se considera crucial para descarbonizar ciertos procesos industriales y para el almacenamiento de energía renovable a gran escala, contribuyendo así a que la economía sea climáticamente neutra. Sin embargo, existen muchas incógnitas sobre la viabilidad de cambiar gran parte de la economía para que funcione con hidrógeno verde.