En Israel, un país en el que la fruticultura tiene, como en España, un peso destacado y también se enfrentan a problemas como el de la disponibilidad de mano de obra para el sector, una startup llamada Tevel Aerobotics ha encontrado una solución para garantizar que, cada verano, las frutas y verduras frescas llegarán a los lineales de los supermercados: robots autónomos voladores que recogen fruta.

Equipados con cámaras
Los robots, además, disponen de cámaras capaces de evaluar el tamaño y color exactos de cada pieza, lo que les permite dejar para otra jornada las que no han alcanzado el punto adecuado de maduración. Al tiempo, proporcionan al agricultor datos importantes: actualizaciones en tiempo real sobre el progreso de la cosecha, tiempo dedicado a la recolección de cada árbol y cantidades recogidas.
Lo robots se despliegan desde una plataforma móvil a la que están anclados y, en grupos de cuatro u ocho, recogen las piezas cuando están en estado óptimo. Son especialmente útiles en momentos de escasez de mano de obra, ya que; en el sector frutícola, y tanto en Israel como en España; los trabajadores que se encargan de la recolección suelen ser empleados temporales que proceden de otros territorios y que, a raíz de la pandemia, han visto como su movilidad se limitaba. Los ensayos con mano de obra local (jóvenes estudiantes en épocas de vacaciones) fracasaron: a los pocos días, rechazaban el empleo y su desempeño quedaba a años luz del de los recolectores profesionales.

Cuestión de tiempo
Con la pandemia encarando sus últimas etapas, la disponibilidad de mano de obra experta ha crecido nuevamente, pero los robots autónomos voladores han llegado para quedarse: en Israel recogen ya peras; en Italia, manzanas y ciruelas y el California, nectarinas. Que lleguen a España es cuestión de tiempo y se da por hecho, también, que podrán desempeñar tareas de poda y pulverización de pesticidas. De momento, no son tan rápidos como los recolectores humanos y consiguen únicamente recolectar la mitad de lo que una persona obtiene durante una jornada de trabajo.