Los Pirineos se calientan con el avance del cambio climático. La región montañosa pierde tres días de helada —temperatura mínima bajo los 0°C— por década y el verano —temperaturas por encima de los 25°C— se alarga unos 4,9 días. De esta forma, los Pirineos ahora tienen veinte días menos de helada y treinta y dos días más de verano que el año 1959. Así se desprende de un estudio liderado por el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat), que ha analizado la temperatura y el clima de los Pirineos desde una perspectiva transfronteriza.
La investigación del Meteocat, en colaboración con diferentes entidades y vinculada al proyecto LIFE Pyrenees4Clima, revela también que aumenta la duración de las rachas cálidas —los días consecutivos con una temperatura máxima extremadamente elevada— y disminuye la duración de las rachas frías —que son los días consecutivos con una temperatura mínima extremadamente baja—. El jefe del equipo de cambio climático del Meteocat, Jordi Cunillera, destaca en una nota que se dibuja una "clara tendencia" hacia un clima pirenaico "más cálido en todo su conjunto y, en la vertiente sur, más seco".
El aumento de la temperatura del aire también ha implicado un aumento de la temperatura del agua de los lagos del Pirineo. Por ejemplo, en el Ibón de Marboré, en el Pirineo aragonés, la temperatura del agua superficial —que es la que se encuentra hasta los 5 metros de profundidad— ha aumentado casi medio grado durante la última década. "Estamos ante un aumento de las olas de calor lacustres y una reducción del período durante el cual los lagos están cubiertos de hielo, con cambios en la columna de agua que pueden provocar episodios de anoxia, una situación que altera gravemente los ecosistemas", explica, por su parte, Blas Valero, investigador del CSIC que ha participado en el estudio.
El Meteocat avisa que se pueden alterar “gravemente” los ecosistemas pirenaicos
La investigación tiene formato de boletín y consiste en un análisis de los principales indicadores climáticos de los Pirineos para evaluar su evolución. Los resultados se publican anualmente en el Boletín de Indicadores de Cambio Climático de los Pirineos (BICCPIR). La compilación y análisis forma parte de la información clave de apoyo a la adaptación a realizar en los Pirineos, que incluye también experiencias en el Pirineo catalán en el marco del proyecto LIFE Pyrenees4Clima.
En cuanto a los datos que emplea el estudio, se basan en doce series de temperatura y veintiséis series de precipitación, distribuidas por los Pirineos y que representan el clima de todo el macizo. Todas las series cubren el período 1959-2024, mientras que el período de referencia que se toma para el cálculo de las anomalías es 1961-1990, excepto en el caso de los estudios referentes a la nieve, que son series más recientes.