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Endesa ha presentado su ambicioso plan para reducir las electrocuciones y las colisiones de las aves con los apoyos eléctricos de la red. La compañía, a través de su filial de redes e-distribución, prevé adaptar hasta 1.500 apoyos a lo largo de 2026. El plan se ha presentado en Manlleu (Osona), comarca de paso de especies migratorias y considerada prioritaria. De hecho, es el territorio en el que más actuaciones se realizarán: un total de 345.

El acto de presentación, que ha contado con la participación de representantes municipales, de la administración catalana (Generalitat y Agentes Rurales), de entidades protectoras de avifauna, del mundo académico y, claro, de la empresa eléctrica, ha tenido un carácter eminentemente práctico y divulgativo. Así, todos los medios de comunicación presentes han podido ver cómo equipos especializados adaptaban dos apoyos eléctricos en un tramo de la línea de media tensión a 25 kV, que empieza en Manlleu y da servicio a municipios como Sant Hipòlit de Voltregà, Torelló, Sant Quirze de Besora o Montesquiu. Estos trabajos, gracias a la pericia del personal especializado, se han podido hacer sin desconectar la línea en ningún momento. Sobre este punto, cabe mencionar que estas tareas no solo suponen un paso adelante en la protección de las aves, sino también una mejora en la calidad del servicio, ya que si una se accidenta con la infraestructura eléctrica, puede originarse un corte en el servicio.

En Osona, una de las comarcas con más actuaciones prioritarias y donde se ha presentado el plan, se prevé actuar este año en 345 infraestructuras

Otra cuestión interesante ha sido la muestra de elementos que se instalan habitualmente en la red para proteger la avifauna (aisladores de metro poliméricos, recubrimientos o dispositivos de protección para evitar contactos accidentales de aves con puntos en tensión). También se han explicado los criterios que determinan qué solución es la más adecuada en cada caso.

Un técnico instalando un soporte eléctrico en Manlleu.

Una alianza entre empresa e instituciones para proteger la biodiversidad

Francesc Alemany, director de Distribución de Endesa en Catalunya, César Calabrés, subinspector y jefe del Àrea de Fauna Protegida, Caça i Pesca de los Agents Rurals y Ricard Casanovas, jefe del Servei de Fauna i Flora de la Direcció General de Polítiques Ambientals i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya han sido algunas de las figuras institucionales destacadas. Su participación ha puesto de manifiesto el entendimiento entre empresa y administración en la preservación de la biodiversidad. De hecho, esta sintonía ya ha dado sus frutos: del 2022 al 2026, se han adaptado 3.900 apoyos en todo el territorio catalán.

De izquierda a derecha: César Calabrés, subinspector y jefe del Àrea de Fauna Protegida, Caça i Pesca dels Agents Rurals. Ricard Casanovas, jefe del Servei de Fauna i Flora de la Direcció General de Polítiques Ambientals i Medi Natural de la Generalitat de Catalunya y Francesc Alemany, director de Distribución de Endesa en Catalunya.

En este ámbito, la distribuidora trabaja siguiendo un modelo de trabajo liderado por la Generalitat de Catalunya, basado en el análisis de datos y en la concentración de actuaciones en aquellos territorios considerados prioritarios, como es el caso de Osona, la Cerdanya, el Montsià, el Baix Ebre, el Segrià o el Alt Penedès. Además, las actuaciones se realizan siguiendo un orden de prioridad técnica basado en criterios de conservación de especies, de manera que se garantiza la adaptación de forma urgente de aquellos apoyos que pueden tener un mayor impacto sobre la avifauna.

Endesa trabaja en estrecha colaboración con la Administración, que es quien define qué líneas se deben adaptar y prioriza las actuaciones, especialmente en las zonas ambientalmente más sensibles

Así se adaptan los apoyos eléctricos

Concretamente, los trabajos de adaptación se fundamentan en tres ejes: la reforma del cabezal de la torre, la modificación y redistribución de los dispositivos ya existentes y la instalación de elementos de protección, de anticolisión o antiasentamiento. Así, se puede desde rediseñar las estructuras metálicas hasta colocar fundas protectoras en grapas o puentes fusibles, fundas de silicona, forrar cables y elementos conductores, colocar aisladores poliméricos más largos que permiten aumentar las distancias de seguridad entre los cables y las zonas de puesta a tierra, eliminar seccionadores... y, en algunos casos, también se han instalado unos elementos llamados salvapájaros que consisten en unas balizas en forma de pájaro que evitan que las aves se acerquen, catadióptricos (dispositivos rotatorios y reflectantes) y elementos anticolisión, en el caso de las líneas de alta tensión.

Endesa garantiza que cualquier nuevo soporte que se instala en el territorio está diseñado específicamente para minimizar los riesgos para las aves

Paralelamente, la distribuidora trabaja en la sustitución de buena parte de la red de baja tensión que discurre por zonas boscosas por cable trenzado, lo que mejorará la convivencia entre las infraestructuras y los ecosistemas y salvaguardará las especies que habitan o transitan. Este tipo de cableado trenzado permite reducir los tamaños y la amplitud física de la línea. Además de quedar mucho más integrado en el entorno natural, es una medida anticolisión porque refuerza visualmente la presencia del cable.

Francesc Alemany explica las particularidades de los diferentes componentes que forman parte de los nuevos soportes eléctricos especialmente pensados para proteger la avifauna.

Con todo, la compañía eléctrica tiene muy presente que todas estas medidas deben ir acompañadas de una regulación favorable que incentive económicamente y priorice las medidas de adaptación de la red.

La protección de la biodiversidad

Más allá de la adaptación de soportes eléctricos, la compañía participa desde hace años en diversas iniciativas de conservación de la biodiversidad con un impacto directo sobre el territorio. Entre estas, destaca el proyecto desplegado el año pasado en el Parc Natural dels Aiguamolls de l'Empordà, donde se adaptaron 42 torres para proteger el ibis eremita.

Finalmente, la compañía impulsa otros proyectos como Endesabats para mejorar el conocimiento de los murciélagos en entornos energéticos, el mantenimiento de puntos de alimentación para favorecer especies como el buitre negro y otras grandes rapaces, el proyecto Coracias, centrado en la recuperación de la carraca mediante la instalación de cajas nido, o las iniciativas para fomentar la presencia del cernícalo primilla en Girona. Este conjunto de actuaciones refuerza un enfoque global que combina la mejora de las infraestructuras con acciones específicas de conservación para proteger especies y hábitats.

 

 

Imagen principal: Francesc Alemany, director de Distribución de Endesa en Catalunya, explica desde Manlleu el plan de Endesa de cambio de soportes eléctricos para proteger a las aves.