Un día después de la tragedia de la AP-7, el conseller del Interior, Jordi Jané, ha asegurado que a estas alturas ya tienen identificadas a las 13 jóvenes muertas. Las víctimas, sin embargo, no están identificadas oficialmente, ya que para eso es necesaria la prueba de ADN. Sin embargo, ya se sabe cuales son sus nacionalidades. De las víctimas, siete eran de nacionalidad italiana, dos alemanas, dos austríacas, una rumana y una francesa. Todas tenían entre 19 y 25 años.



Con respecto a los heridos, Jané ha asegurado que todavía no se ha podido dar el alta a “ninguna de las personas ingresadas”. Aunque uno de los hospitalizados ha podido pasar de estado crítico a grave, y por lo tanto, ha mejorado. No ha querido, sin embargo, entrar en datos específicos de cuántos están críticos y cuántos graves, ya que asegura que es una cosa que irá variando. Ayer a última hora los heridos críticos eran seis.

En las diversas entrevistas que Jané ha concedido esta mañana y en la posterior rueda de prensa, el conseller del Interior se ha mostrado conmocionado y ha asegurado que hoy “Italia está de duelo”. También el primer ministro italiano, Matteo Renzi, ha dicho que tiene “el corazón roto” por las víctimas italianas y las otras jóvenes muertas en el accidente.

El conductor, en la UCI

Esta mañana tenía que declarar en Amposta el conductor del autocar accidentado. Sin embargo, no declarará hoy. Según ha explicado el conseller Jané, está ingresado en la UCI del hospital Verge de la Cinta de Tortosa con una contusión pulmonar. El conseller también ha explicado que el conductor está muy afectado psicológicamente y que ayer tenía "mucha angustia".

A primera hora de esta mañana, fuentes judiciales han notificado que la declaración del conductor había quedado suspendida sin fecha a causa del ingreso hospitalario del investigado. Ayer, el conductor se acogió a su derecho de no declarar en dependencias policiales, aconsejado por su abogado.

Sin novedades sobre las causas

En rueda de prensa, Jordi Jané ha asegurado que no hay novedades sobre las causas y ha evitado especular sobre si las víctimas llevaban el cinturón puesto. Sin embargo, ha querido asegurar que el vehículo tenía los papeles en regla, era un vehículo de menos de tres años de antigüedad, cumplía todas las normas de seguridad y, además, tenía un control antiderrapes. El conductor también había hecho las paradas reglamentarias y era un hombre muy experimentado.

Jané también ha querido dejar claro que "nada hace pensar que la culpa sea de la vía". El conseller ha señalado que el accidente se produjo "de madrugada, con poco tráfico, en una autopista, en una recta, en un tramo con radar" y que, por lo tanto, nada hace pensar "que sea culpa de la vía". Sin embargo, ha instado a esperar que la Justicia determine las causas del accidente.

La hipótesis más probable, pues, parece un error humano. Jané ha asegurado que las huellas que dejó el autocar en el pavimento indican que se desvió a la derecha hasta el desnivel del suelo, pero un giro "brusco e impactante" hizo que fuera hacia la izquierda, atravesara la mediana y quedara en el carril del sentido contrario. Este sería el motivo que, según el conseller, hace pensar que "no fue culpa del estado de la autopista en este tramo". 

El punto de la AP-7 donde se produjo el accidente, en el km 333, no es un punto negro, porque para tener esta calificación hace falta que haya tres accidentes en un año. 

Ayuda a las familias

Según ha explicado el conseller, el Govern ha habilitado un dispositivo para poder ayudar a las familias de las víctimas que vengan a Catalunya. En el tanatorio de Tortosa hay un equipo de psicólogos para apoyarlas y ayudar a identificar los cuerpos. También en el aeropuerto se ha habilitado una sala para identificar a las familias y atenderlas cuando lleguen a la capital catalana. Además, una vez en el aeropuerto, se pondrá a su disposición un coche para desplazarse hasta las Terres de l'Ebre.

Aunque son días difíciles para concertar vuelos, a causa de las vacaciones y de la huelga de controladores aéreos en Francia, hasta cinco familias ya están en Tortosa y están recibiendo apoyo psicológico, según Jané.