La tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba) continúa dejando un balance doloroso. Según ha informado este miércoles la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, la cifra de víctimas mortales ha aumentado a 43, después de que los servicios de emergencia localizaran una nueva víctima en uno de los vagones siniestrados. Esta actualización llega después de que los equipos de rescate lograran excarcelar tres cuerpos que ya habían sido identificados, pero que no habían podido ser retirados inicialmente.

La situación en los hospitales andaluces continúa siendo delicada, con varios heridos ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y en planta. Las autoridades sanitarias mantienen un seguimiento estricto de la evolución de los pacientes, algunos de los cuales presentan lesiones traumáticas derivadas del impacto y la exposición al descarrilamiento. A pesar de la disminución progresiva del número de pacientes críticos, se mantiene la preocupación por los posibles efectos a largo plazo en la salud física y psicológica de los afectados.

Investigación de las causas del accidente

Paralelamente a la atención sanitaria, la investigación sobre las causas del accidente ha avanzado con la localización de una pieza clave del tren: un bogie, es decir, una de las estructuras del chasis inferior que soporta los vagones. La pieza fue encontrada parcialmente sumergida en un arroyo situado a unos 270 metros de la vía afectada por el descarrilamiento, según ha informado The New York Times. El hallazgo ha generado cierta controversia, ya que el diario señalaba que la pieza no había sido marcada ni acordonada por los investigadores y tampoco se había hecho pública previamente.

Fuentes próximas a la investigación han aclarado, sin embargo, que la Guardia Civil ya tenía localizada la pieza mediante un avanzado sistema de infografía forense 3D con drones. Esta tecnología permite recrear con gran precisión la escena del accidente y estudiar la disposición de los vagones y de las partes mecánicas para determinar si ha habido algún defecto técnico que pudiera haber contribuido al descarrilamiento. El análisis del bogie será clave para establecer si la pieza falló por desgaste, defecto de fabricación o por algún otro motivo que pueda haber generado el desastre

Los servicios de emergencia continúan con las tareas de retirada de los vagones siniestrados. Los bomberos han cortado y trocear los vagones para trasladarlos posteriormente en contenedores por carretera, ya que su tamaño y estado hacen imposible el movimiento entero. La planificación actual prevé retirar primero los vagones del 1 al 5 por el trazado en sentido Madrid, y posteriormente, los vagones 6, 7 y 8 serán retirados con la ayuda de una grúa.

Este accidente ha generado un fuerte impacto en Adamuz y en toda Andalucía, provocando reacciones de condolencia y solidaridad con las familias de las víctimas. La combinación de pérdidas humanas, heridos graves y la complejidad de la investigación técnica ha puesto de manifiesto la necesidad de revisar los protocolos de seguridad ferroviaria y los sistemas de control de mantenimiento.

Hasta ahora, la coordinación entre servicios de emergencia, sanitarios e investigadores ha sido clave para garantizar la atención inmediata a los heridos y el rescate de los cuerpos atrapados. La investigación continúa abierta, con especial atención a las condiciones de la vía, el estado del tren Alvia implicado y los procedimientos aplicados antes del descarrilamiento. Las autoridades han prometido una revisión exhaustiva para determinar responsabilidades y prevenir futuros accidentes, mientras los equipos de rescate trabajan con intensidad para restaurar la zona y retirar los vagones siniestrados de manera segura.