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El gestor de infraestructuras ferroviarias Adif ha dado por finalizadas las obras de refuerzo que ha llevado a cabo en el túnel de Rubí, punto clave de la red de mercancías, y ha anunciado este jueves el restablecimiento de toda la operativa para el próximo martes, 7 de julio, una semana antes de las previsiones iniciales. También se eliminarán las restricciones en este punto en cuanto al servicio de viajeros. Las obras, enmarcadas en las acciones de mejora de la red catalana iniciadas a raíz de la situación de caos en Rodalies, han representado una inversión superior a los 3,5 millones de euros.

En este sentido, técnicos de Adif trabajan de manera coordinada con Rodalies para la recuperación total de los servicios de la línea R8, según el escenario establecido, mientras que, para los servicios de mercancías, se prevé normalizar el servicio tanto en ancho ibérico como internacional. Los trabajos ejecutados han tenido como principal objetivo actuar en el tramo donde se había detectado una evolución más desfavorable de las patologías que afectan a la estructura del túnel y detener un avance que pudiera comportar mayores alteraciones del tráfico ferroviario.

El túnel de Rubí, de 990 m, está situado en la línea de ancho ibérico Mollet-Sant Fost-Castellbisbal-Agulles Rubí, por la que transitan servicios de la línea R8 de Rodalies y de mercancías que utilizan parte del corredor mediterráneo, además de aquellos tráficos con origen o destino en el Port de Barcelona. Es una infraestructura construida a principios de los años ochenta que ha presentado problemas estructurales desde su ejecución, habiéndose realizado refuerzos durante la fase de construcción y, posteriormente, en el año 2018.

Sometido a una intensa monitorización automática y a inspecciones periódicas, recientemente se detectó la necesidad de intervenir de forma urgente, especialmente en el sector de salida del túnel por el lado Rubí. A consecuencia de esta situación, se interrumpió el servicio ferroviario a finales del pasado mes de enero y a la realización, mediante el mecanismo administrativo de emergencia, de las operaciones de refuerzo interior de la estructura en un tramo de 130 m de longitud.
 
Estas actuaciones han consistido en la implementación de piezas metálicas llamadas cimbras, fabricadas a medida de cada sección del túnel, que se ancla en la base de la solera, previamente excavada y hormigonada, para servir como armadura para el anillo de refuerzo de hormigón armado que completa la estructura resistente dentro del túnel. Por otro lado, Adif mantiene una monitorización permanente de la estructura del túnel con el despliegue de más de 30 sensores para controlar la estabilidad de las secciones.