Las fiestas rave de Fin de Año ya empiezan a ser una tradición en Catalunya. Desde hace unos años, diversas personas se congregan en un lugar —a menudo un polígono industrial o un descampado alejado de los núcleos urbanos— durante los días previos al 31 de diciembre y suelen alargar la fiesta varios días más. Una de las que generó más revuelo fue la rave de Fin de Año en Llinars del Vallès en 2021, en plena pandemia de la Covid-19, donde los Mossos d'Esquadra acabaron desalojando la nave después de 40 horas de fiesta. Este año cerca de un millar de personas continúan concentradas en una nave situada en el polígono industrial de les Mataltes, en las afueras de la Sénia (Montsià), y se espera que algunos de los participantes puedan quedarse todo el fin de semana o, incluso, hasta el día de Reyes

Los Mossos d'Esquadra y la Policía Local tuvieron conocimiento de esta fiesta el jueves por la mañana, cuando un vecino que se acercó al polígono industrial alertó al consistorio que cientos de coches y personas se habían concentrado alrededor de dos naves en desuso para celebrar una fiesta ilegal. Desde ese momento, ambos cuerpos policiales han desplegado un dispositivo para impedir que accedan al lugar más personas, muchas de ellas procedentes de Francia e Italia. De momento, los Mossos no tienen intención de desalojar la nave para no provocar "un mal mayor del que se pretende evitar" y dejarán que la fiesta "se vaya apagando por sí sola".


El bloqueo de los accesos secundarios se ha reforzado este viernes por la mañana con sacos de arena junto a las vallas para evitar que los vehículos puedan salir cuando se mueven las patrullas policiales que los vigilan. De esta manera, solo se ha dejado una salida, la principal, donde agentes detienen todos los vehículos que salen de la fiesta, identifican a todos sus ocupantes y realizan controles de drogas y alcoholemia a los conductores. La alcaldesa de la Sénia, Victòria Almuni, ha destacado en declaraciones a la ACN la rápida y efectiva respuesta de los Mossos d'Esquadra: "Sin la intervención policial, seguramente se habría llegado a dos mil o tres mil participantes", ha apuntado.

Llamamiento a la tranquilidad y actitud cívica de los participantes de la fiesta

Aun así, no hay constancia de incidentes durante la celebración de la rave y desde el Ayuntamiento de la Sénia confían en que "no haya altercados" ni "afectaciones a las propiedades privadas" de la zona. De hecho, el propietario del almacén que está situado justo delante de la nave donde se hace la fiesta, ha explicado a la ACN que los jóvenes se han mostrado respetuosos y cívicos con el entorno y el espacio ocupado, que recogen la basura que están generando y se han ofrecido a desocupar la entrada a su almacén si se lo pedía.

En este sentido, la alcaldesa de la Sénia ha enviado un mensaje de tranquilidad a la población ante la incertidumbre que la presencia de este millar de jóvenes ha generado a los vecinos de un municipio que no llega a los 6.000 habitantes. "Que vengan 1.000 personas aquí provoca inquietud", ha dicho Almuni. Por eso, "nos sentimos responsables de dar respuesta a la gente y de tranquilizarlos", ha puntualizado. Es la primera vez que se tiene constancia de una fiesta rave en la Sénia, una población donde se instalaron numerosas fábricas de muebles a finales del siglo XX, muchas de las cuales se vieron afectadas por la crisis de 2008. Por su parte, el propietario de las dos naves ocupadas ya ha iniciado la preparación de una denuncia con el asesoramiento de los Mossos, y los servicios jurídicos del Ayuntamiento de la Sénia