Granyena de Segarra es un pueblo de la comarca de la Segarra que ha vuelto a oír el sonido de las dos campanas del campanario juntas después de más de 80 años en silencio. Las dos campanas de la iglesia de Santa Maria han vuelto a la vida después de que unas grietas las mantuvieran en silencio durante más de ocho décadas, informa la ACN. Las campanas han sido restauradas por manos expertas en Austria. Asimismo, para su recuperación también ha hecho falta que un carpintero del pueblo rehiciera el yugo. La mayoría de los vecinos del pueblo, que tiene 150 habitantes, no habían oído nunca el sonido de las dos campanas.
Las campanas, del siglo XVIII, han vuelto a su lugar original con la ayuda de una grúa. La actuación ha costado 23.000 euros, la mitad de los cuales se han recogido de donaciones de vecinos y particulares. Después de 85 años, Granyena de Segarra ha vuelto a oír el repique de las dos campanas. Hasta hace poco solo sonaba una, ya que la que había de 1747 no sonaba desde que se agrietó la Noche de Reyes de 1941.
Iniciativa popular
Esta situación, sin embargo, empezó a cambiar hace cuatro años cuando unos vecinos emprendieron una iniciativa para recaudar dinero para restaurar la campana. Se recaudaron unos 10.000 euros de donativos particulares, y el Ayuntamiento y el Obispado de Solsona acabaron de poner el dinero restante para poder arreglar el instrumento. Una de las impulsoras de la iniciativa, Mercè Salsench, ha celebrado que el proyecto haya podido culminar, a pesar de los "periplos" que ha habido, y se ha mostrado ilusionada de poder tocar las dos campanas juntas a partir de ahora. Por su parte, Ramon Torres, vecino del municipio, también ha valorado que "por fin" los vecinos puedan oír sonar las dos campanas.
La campana que se ha instalado este jueves se bajó en mayo del año pasado. Primero se trasladó a la empresa de forja Carvajal de Alcoletge y, después, se envió a la empresa especializada Grassmayr, en la ciudad austriaca de Innsbruck, que se ha encargado de soldar la parte agrietada. Antes de enviarla, también se desmontó el yugo de madera que lo ha rehecho el carpintero del municipio con madera de iroko, un material resistente y que necesita poco mantenimiento.
Además de la campana de Granyena de Segarra, este jueves la misma empresa encargada de subir el instrumento al campanario también devolverá a su lugar original la campana de la iglesia de Tarroja de Segarra, que data del siglo XVI. La campana de Tarroja también se bajó el mismo día que se hizo la actuación de Granyena y, del mismo modo, este jueves volverá a su lugar, como también lo ha hecho la de Granyena.
