El anuncio del despliegue del tren orbital por parte del Govern y ERC no ha tardado en generar reacciones críticas. La Plataforma para la Promoción del Transporte Público (PTP) ha calificado de "alucinante" que el mismo día que la Generalitat presenta la fase cero del proyecto —centrada en el refuerzo de la línea R8 con nuevos intercambiadores en el Vallès— también se haga público un retraso superior a los tres años en su ejecución. Según el convenio firmado el noviembre pasado, los intercambiadores de Rubí | Hospital General y Sant Cugat–Volpelleres debían entrar en servicio el año 2028. Ahora, sin embargo, el calendario se ha desplazado: las obras no empezarían hasta el 2029 y la puesta en funcionamiento no llegaría hasta entre el 2031 y el 2032.
Para la PTP, este cambio evidencia una falta de coherencia entre el discurso político y la planificación real. La entidad se pregunta abiertamente "¿quién se cree?" que la línea orbital se completará el 2041, tal como sostiene el calendario más optimista del Govern, si ya en la fase inicial se producen retrasos tan significativos. Además, la asociación señala que el cronograma presentado ignora elementos clave que ya están en marcha. En concreto, recuerda que el estudio informativo del primer tramo entre Santa Perpètua y Sabadell se encuentra en redacción y debería ser aprobado provisionalmente este mismo mes de mayo. En este sentido, la PTP expresa su preocupación para que este documento pueda acabar sumándose a los once estudios del Ministerio de Transportes que acumulan retrasos de hasta un año y medio.
Y es que la R8 debe ser clave en la ejecución de la orbital en los valleses. Concretamente, en el tramo entre Granollers y Terrassa, que consta de unos 32 kilómetros y un total de quince estaciones, de las cuales cinco serán nuevas. El tramo de nueva construcción es el mencionado entre Santa Perpètua-Barberà y Sabadell Nord. La previsión es terminarla en el 2034.
Esta es la fase de la conexión estructural y directa entre los dos Vallesos e incluye también el desdoblamiento de la R3 entre Granollers, Canovelles y Santa Perpètua y la cuadruplicación de la R8 en Santa Perpètua para separar el tráfico de Rodalies con el del corredor mediterráneo.
Cambios en el trazado del 2010
Del trazado original de la línea orbital, presentada el 2008 y aprobada por la Generalitat el 2010, en el trazado presentado este mismo lunes hay varios cambios. Entre ellos, está la desaparición del ramal que salía de la nueva estación Sitges Llevant para conectar con la nueva línea.
El tren orbital está concebido como una infraestructura clave para conectar las comarcas que no forman parte del Área Metropolitana de Barcelona —de Mataró a Vilanova i la Geltrú— sin tener que pasar por Barcelona. Con 120 kilómetros de recorrido, 40 estaciones (23 nuevas) y una inversión prevista de 5.200 millones de euros, el proyecto se tiene que desplegar en diversas fases que funcionarían de manera independiente. Aunque el Govern defiende que las previsiones son "optimistas pero realistas", la PTP advierte que la falta de financiación garantizada —más allá de los 665 millones para el primer tramo entre Granollers y Terrassa— y los precedentes de retrasos ponen en cuestión la viabilidad del calendario global. Con este escenario, la entidad reclama más rigor en la planificación y una mayor transparencia en los plazos para evitar que el tren orbital acabe convirtiéndose, una vez más, en una promesa aplazada indefinidamente.