Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado 16 de septiembre a un hombre de 43 años, de nacionalidad española y vecino de Santa Oliva (Baix Penedès), como presunto responsable de un cultivo de marihuana en un piso de la localidad, donde intervinieron 271 plantas en plena floración, 387 esquejes a punto de ser plantados y cinco kilos de ovillos secados.
Según fuentes policiales, también se investiga una mujer de 54 años que en aquel momento se encontraba en la vivienda, donde se defraudaba el fluido eléctrico. Por otra parte, el día anterior los agentes arrestaron a dos hombres de 40 y 41 años, de nacionalidad española y vecinos de la Pobla de Montornès (Tarragonès) y se investiga una mujer de 28 años por unos cultivos de 118 plantas en una casa de la urbanización del Castillo de Montornès.
En Santa Oliva, durante el registro, los Mossos localizaron las plantas en diferentes fases de crecimiento, junto con 18 transformadores eléctricos, seis garrafas de fertilizante, doce lámparas, tres ventiladores, una báscula de precisión y dos extractores. Además, los investigadores detectaron que la instalación eléctrica estaba conectada de manera fraudulenta a la red general.
Detinguts els responsables de dues plantacions de marihuana al Baix Penedès i al Tarragonès pic.twitter.com/ijhRakS2ea
— Mossos (@mossos) 20 de septiembre de 2016
El detenido está acusado de un delito de tráfico de drogas y un delito de defraudación de electricidad. Después de pasar a disposición judicial al Juzgado de Instrucción número 5 del Vendrell, quedó en libertad con cargos mientras la mujer que estaba en el piso declaró en sede policial y será citada próximamente en el juzgado.
Con respecto a las detenciones de La Pobla de Montornès, se produjeron cuando el 12 de septiembre los Mossos tuvieron conocimiento de que había un cultivo de marihuana en una casa de la Urbanización del Castillo de Montornès. Los agentes se presentaron tres días después a los bajos de la casa e identificaron a los inquilinos.
En el interior de la vivienda, localizaron 118 plantas de marihuana de un metro de altura, una báscula de precisión, diez transformadores eléctricos, diez lámparas y diez ventiladores. También detectaron que la instalación eléctrica estaba conectada de manera fraudulenta en la red de alumbrado público.
Los Mossos detuvieron a dos hombres e implicaron a una mujer que estaba en el lugar, como presuntos autores de un delito contra la salud pública y otro de defraudación de fluido eléctrico. Los detenidos y la investigada declararon el mismo día en la comisaría de los Mossos. Seguidamente quedaron en libertad con la obligatoriedad en presentarse ante el juez cuando sean requeridos.