La psicosis generada en Platja d'Aro (Baix Empordà) por la 'flash-mob' que hacía un grupo de turistas alemanes ha dejado pérdidas de más de 50.000 euros para los restaurantes y locales de la zona donde se desató el pánico. De momento es tan sólo una primera estimación, porque la Fecasarm y la Asociación Hostelería todavía están recogiendo datos y calculan que la cifra puede llegar a triplicarse.
Según explica el secretario general de la patronal del ocio nocturno, Joaquim Boadas, a parte de los daños materiales, el grueso de pérdidas viene porque mucha gente dejó de cenar y se marchó corriendo de los locales sin pagar las comidas y consumiciones. Boadas ya adelanta que reclamarán por todas estas pérdidas, bien sea en el mismo procedimiento penal (en caso de que no se archive) bien sea abriendo la vía civil contra los participantes y organizadores de la 'flash-mob'.
Tanto la patronal como la asociación están haciendo un listado de todas las pérdidas. Y para poner un ejemplo de la magnitud a la que pueden llegar, Boadas precisa que de hecho hay un solo local donde el agravio llega a los 15.000 euros. Se trata del restaurante 'Llevant', donde había centenares de personas cenando en el momento en que empezó la psicosis y la gente huyó corriendo en estampida.