La segunda fase de la operación salida de la Semana Santa, la que más vehículos ha movilizado de este dispositivo, ha finalizado este viernes a las 15 horas con un 18% menos de retenciones que el año pasado, según el Servei Català de Trànsit (SCT). El pico de retención de esta operación salida se ha producido a las 12.30 horas del mediodía con 81 kilómetros en las carreteras catalanas, mientras que el año pasado fueron 98. Además, desde el SCT remarcan que el factor de retención (relación entre duración y longitud) en la AP-7 se ha situado un 30% por debajo del valor del 2024 y un 10% inferior al del 2025. Los últimos datos de Trànsit, de las 13.30 horas, indican que han salido 540.712 vehículos del área metropolitana de Barcelona, el 96,6% de los 560.000 vehículos previstos.
Las retenciones más destacadas de este viernes por la mañana se han producido en la AP-7 a la altura de Olèrdola, a causa de un accidente múltiple con cinco turismos implicados. Por este accidente, el SEM ha activado tres ambulancias, ha atendido a tres personas en el lugar de los hechos y ha trasladado a los heridos, en estado menos grave, al hospital Sant Camil. Esto ha obligado a restringir dos carriles de la calzada en sentido Tarragona y ha provocado retenciones de hasta 14 kilómetros que se han extendido desde Sant Sadurní d’Anoia. Para mejorar la movilidad y evitar que la congestión se agravara, a partir de las 10 horas se ha podido abrir el carril adicional en sentido contrario en la AP-7, entre Martorell y Banyeres del Penedès, hecho que ha permitido contener la afectación viaria en este tramo.
En la AP-7 en el tramo del Vallès, también se han registrado retenciones entre Mollet del Vallès y Montmeló, en sentido Girona. Según el SCT, han quedado limitadas a raíz de la apertura del carril adicional desde Montornès del Vallès hasta Sils. En el resto de la red viaria, se han producido retenciones en la C-16 entre Berga y Cercs, en la C-17 en Ripoll y en los accesos a las zonas de playa, especialmente en la C-35 y la C-65 en Llagostera. Otras retenciones destacadas se han visto en la N-II entre Tordera y Vidreres y en la C-32 entre Castelldefels y Sitges.
Operación retorno a partir de domingo
En cuanto a la operación retorno, se prevé una movilidad muy elevada entre las 12 horas del domingo 5 de abril y las 24 horas del lunes 6 de abril, con un volumen total estimado de 590.000 vehículos. Dentro de este período, se prevé que la jornada con más intensidad de retorno sea Lunes de Pascua a partir del mediodía, con 270.000 vehículos en dirección al área metropolitana de Barcelona. Para mejorar el tráfico durante la vuelta y aliviar las retenciones, el SCT volverá a establecer dos carriles adicionales en la AP-7 hacia Barcelona, entre Vilafranca del Penedès y Molins de Rei y entre Sant Celoni y Montornès del Vallès, y otro en la C-32, hacia la capital catalana entre Sant Andreu de Llavaneres y Montgat. También habrá limitaciones y restricciones horarias para los vehículos pesados y un amplio dispositivo de los Mossos d’Esquadra, que actuarán tanto en autopistas como en carreteras secundarias y puntos de gran afluencia.