El Servei Català de Trànsit (SCT) espera una “eclosión de movilidad” por Semana Santa y prevé que los vehículos se repartan entre los destinos de montaña, por los grosores de nieve que aún quedan en las estaciones de esquí, y de playa, por el buen tiempo que se anticipa. Así lo ha expresado el director del SCT, Ramon Lamiel, que también ha explicado que se ha establecido un dispositivo especial con dos fases: la primera se iniciará este viernes, 27 de marzo, y finalizará el domingo 29, coincidiendo con el Domingo de Ramos; mientras que la segunda, para la que se prevé un volumen más importante de desplazamientos, tendrá lugar entre el Jueves Santo (2 de abril) y el Lunes de Pascua (6 de abril).
El director del SCT ha afirmado que la movilidad prevista será “bastante similar” a la de otros años, pero con “la singularidad” de que, después de haber vivido “adversidades climáticas” tan seguidas este principio de año, “cuando hace buen tiempo hay eclosiones” de coches en las carreteras. Lamiel ha pronosticado que entre este viernes y sábado, hasta las 15 horas, salgan 580.000 vehículos, de los cuales regresarán 240.000, entre las 12 del mediodía y la medianoche del domingo. Por ello, ha explicado que controlarán los navegadores GPS, gracias a un acuerdo con las aplicaciones, “especialmente con Google y Waze”, con el objetivo de “evitar” la circulación por pueblos y villas como atajo para llegar al destino. Según ha detallado, disponen de un usuario y acceden a la aplicación con la opción de modificar “algunas vías” y su estado de la carretera, pasando a ser “inactiva” o “en obras”.
En cuanto a las carreteras, se prevé mucho volumen en vías de montaña, como la C-16, la C-17 o la N-260, además del tramo sur y del tramo norte de la AP-7. "Habrá carriles adicionales en la AP-7 durante la salida y el retorno, en los que sumaremos otro carril en la C-32 en el Maresme, así como limitaciones y restricciones horarias para los vehículos pesados", ha asegurado Lamiel. En la AP-7, los dos carriles adicionales serán hacia Barcelona, entre Vilafranca del Penedès y Molins de Rei y entre Sant Celoni y Montornès del Vallès, mientras que en la C-32, se sumará un carril adicional hacia la capital catalana entre Sant Andreu de Llavaneres y Montgat.
Refuerzo de las medidas de control
La consellera de Interior y Seguretat Pública, Núria Parlon, ha remarcado que “se trata de una de las operaciones de movilidad más importantes del año” y ha subrayado que el dispositivo se basa en el criterio de visión cero, con el objetivo de reducir la accidentalidad y evitar víctimas mortales. En este sentido, la consellera ha destacado que "reforzamos las medidas de control" y pide "no beber ni consumir drogas, y respetar los límites de velocidad y los descansos del transporte de mercancías". Parlon también ha insistido en “la importancia de informarse por los canales oficiales del Servei Català de Trànsit para conocer posibles congestiones, vías alternativas y toda la operativa desplegada estos días”.
Por su parte, los Mossos d’Esquadra desplegarán 1.669 agentes que actuarán tanto en autopistas como en carreteras secundarias y puntos de gran afluencia. En conjunto, se espera realizar 1.038 controles en todo el territorio catalán, 301 de los cuales serán de alcoholemia y drogas, 209 de distracciones y 134 de velocidad, entre otros. Además, también han ubicado en la AP-7 los diez carros radar con los que el SCT cuenta actualmente, y dos helicópteros sobrevolarán las principales vías. “El objetivo es evitar la siniestralidad”, ha asegurado Parlon, poniendo especial énfasis en los motoristas al ser “los más vulnerables” en las carreteras.