Desde el miércoles, Catalunya se encuentra inmersa en una ola de calor, con máximas que hasta ahora han superado los 42 grados en algunos puntos del país, concretamente a la  Catalunya Central, valles del Prepirineu, puntos del prelitoral y Ponent. Después de tres jornadas ya marcadas por las altas temperaturas, hoy se espera que se llegue al pico, con los termómetros superando los 43 grados.

A este calor se le tiene que añadir la posibilidad de lluvia, según indica el Meteocat, ya que a partir de media tarde, llegará una masa de nubosidad inestable que podrá dejar chaparrones a la mitad oeste del país, con la posibilidad de rachas de viento fuertes.

Según informó ayer el servicio de meteorología, la temperatura más alta se fijó en los 42,6 °C en Artés, en la comarca del Bages, una cifra récord que hoy podría ser superada. Las otras se dieron con 41,7 °C en Gurb (Osona), 41,3 °C en Sant Salvador de Guardiola (Bages), 40,8 °C en Cardona (Bages) y 40,7 °C en Tremp (Pallars Jussà).

El lunes se estabilizan

Hoy, a primera hora de la mañana, los termómetros de todo el país oscilaban entre los 20 y 25 °C casi en todo el territorio, excepto los de la zona del Pirineu.

Por suerte, este episodio de calor tiene fecha de caducidad y podría ser más próxima de lo que nos pensamos. Según las previsiones actuales, el domingo la masa de aire caliente que ha causado esta ola de calor se empezará a retirar. A medio plazo se prevé que el próximo lunes las temperaturas vuelvan a estabilizarse progresivamente.

Los efectos en la calle

Entre los grupos de personas más afectados por esta ola es el de los sin hogar. Desde la fundación Arrels, Marta Maynou, jefa del programa de acogida, explica a la ACN que exponerse a temperaturas altas es "la punta del iceberg" de los problemas que se encuentran, ya que vivir en la calle tiene muchos riesgos. Sin embargo, destaca la importancia de los episodios climáticos, ya que las personas en situación de calle están entre los principales afectados directamente por las condiciones meteorológicas adversas. "Están a la intemperie y por lo tanto no disponen de refugio".

Delante de las temperaturas extremas que se experimentarán durante las próximas horas el Departament de Salut ha pedido extremar las precauciones y seguir una serie de medidas para minimizar el impacto de la ola de calor. Entre las medidas más destacadas encontramos la protección delante del sol. Gestos tan sencillos como mantener las persianas bajadas en los momentos de más calor, abrir las ventanas durante la noche o evitar el sol directo con gorras y sombreros cuando se está en la calle pueden marcar una gran diferencia.

 

En la imagen principal, dos mujeres sufren calor en la calle / Montse Giralt