La red ferroviaria de Catalunya comenzará la próxima semana con 179 limitaciones temporales de velocidad (LTV) más de dos meses después del accidente mortal de Gelida, en el cual la caída de un talud sobre un tren de Rodalies causó la muerte de un maquinista. Desde aquel momento, un equipo de unas 400 personas ha actuado en taludes y trincheras y ha realizado talas masivas de árboles para recuperar la normalidad en la red, evitar peligros y minimizar riesgos de caídas a la vía y desprendimientos. Una de las actuaciones principales ha sido la tala de árboles en los arcenes de las vías, ya que fueron una de las principales preocupaciones de los maquinistas durante la fuerte temporada de lluvias de principios de año porque podían caer sobre las vías. Por esta razón, Adif ha talado 13.680 árboles entre los meses de enero y marzo. Del total de árboles que han talado durante este período, 5.700 estaban en el tramo entre Maçanet y Portbou, al norte del país, donde las lluvias de los temporales Harry e Ingrid provocaron desprendimientos y la caída de árboles a la vía. 

Según indican fuentes de Adif, las obras de emergencia en la red de Rodalies han permitido eliminar 78 limitaciones de velocidad que provocaban alteraciones y retrasos importantes en la red ferroviaria de pasajeros desde marzo, dejando el total en 179 la próxima semana. Aun así, todavía hay restricciones en todas las líneas y se siguen decretando nuevas ante elementos sobrevenidos, lo que deja el balance total del mes de marzo en 37 limitaciones menos. Fuentes de Adif han remarcado que la tendencia es de descenso de las limitaciones temporales de velocidad y a situarlas alrededor de las que había antes del siniestro, que eran 95 en total. Ahora todavía hay 84 más que entonces. Después del accidente, las limitaciones de velocidad se dispararon hasta un máximo de 216 la primera semana de marzo, cuando se alcanzó el pico de restricciones de la crisis. Según indican fuentes de la Generalitat, la reducción de limitaciones de velocidad “ha permitido ir recuperando el servicio” y “dar el salto” para poder ofrecer las circulaciones de trenes, ya que las que se han retirado se referían a las actuaciones “más graves” que se tenían que llevar a cabo en la red. 

Circulan el 94 % de los trenes

De hecho, Renfe afirma que está programando el 94 % de las circulaciones de tren previas al siniestro de Gelida, en el que perdió la vida un maquinista en prácticas, con un total de 846 circulaciones diarias, a pesar de que quedan trenes por recuperar en la R3 por las obras y en las líneas R4 y RG1. En la R4, el impacto de las limitaciones de velocidad ha generado un “retraso sistemático” de entre 10 y 15 minutos en las circulaciones por la línea que no se ha trasladado a los horarios porque esperan que “en las próximas semanas” esté resuelto. En el tramo norte, entre Terrassa y Manresa, el servicio todavía se hace con un tren lanzadera y todavía quedan limitaciones de velocidad “importantes” y por este motivo no se puede normalizar el servicio. En el tramo sur de la línea, la reapertura del tramo entre Sant Sadurní d’Anoia y Martorell este martes ha permitido a los usuarios ahorrarse los transbordos con autobús y viajar con más comodidad. No obstante, todavía hay 26 LTV vigentes entre Sant Vicenç de Calders y Martorell, lo cual implica que las restricciones afectan a 31 de los 45 kilómetros de longitud de este tramo. De cara a la próxima semana, una de las novedades es la implementación de una limitación de velocidad a la altura de l’Ametlla de Mar. Es un tramo de 15,4 kilómetros del corredor mediterráneo que usan los R16 y también los trenes Avant que hacen el trayecto entre Tortosa y Barcelona y donde ahora los convoyes podrán circular a un máximo de 160 km/h.

Las obras avanzan “a buen ritmo”

Los trabajos en la red, sin embargo, continúan. Entre las actuaciones que se han llevado a cabo, está la estabilización de trincheras, la colocación de mallas y talas sistemáticas de árboles, algunas de las cuales estaban programadas y otras se han hecho de emergencia. El presupuesto de las actuaciones ha salido tanto de los contratos de emergencia por el temporal Harry con un importe de 107 millones de euros como de los de mantenimiento de infraestructura con 63,5 millones y de control de vegetación de 11,2 millones. En cuanto al estado de las obras, desde Adif indican que los trabajos en el túnel de Rubí, que obligan a cortar el tráfico de mercancías en este punto clave desde hace ya siete semanas, avanzan “a buen ritmo”. Las actuaciones se centran en el tramo crítico de 60 metros que se está reforzando. Una vez concluido, se podrá reabrir con vía única y la circulación se compatibilizará con las actuaciones sobre 70 metros más para terminar las obras de emergencia. El resto del túnel se reforzará mediante la licitación de la obra ordinaria. De la misma manera, también se están desarrollando según lo que estaba programado los trabajos en los túneles del Garraf.