Nuevo registro de Guardia Civil y Mossos en el IRTA-CReSA, el laboratorio bajo sospecha por la peste porcina

Los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil han vuelto este martes, 30 de junio, a la sede del IRTA-CReSA, en Cerdanyola del Vallès, en el marco de la investigación judicial abierta para aclarar el origen del brote de peste porcina africana detectado en Catalunya. La causa está bajo la dirección del juzgado de Cerdanyola y se mantiene bajo secreto de sumario.

La investigación policial está liderada, por parte de los Mossos, por el sargento jefe de la Unidad Central de Consumo (UCC), Santi López, adscrita a la Divisió d'Investigació Criminal (DIC). En paralelo, la Guardia Civil participa a través de la UCOMA del Seprona, una unidad especializada en delitos medioambientales. Según ha podido saber ElNacional.cat, esta nueva actuación en las instalaciones del IRTA-CReSA se enmarca en la línea de investigación abierta después del primer registro hecho hace unas semanas en el mismo laboratorio, bajo sospecha por la posible relación con el inicio del brote.

Registro también en Madrid

De manera paralela, también este martes, la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra, con la misma unidad, han actuado fuera de Catalunya y han entrado en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, un centro mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Durante el operativo, los agentes requirieron muestras y documentación relacionada con la investigación, según han confirmado fuentes del instituto armado a este medio, aunque no han querido dar más detalles del caso, asegurando que está bajo secreto de sumario, dentro de la misma causa bajo la tutela del juzgado de Cerdanyola.

El registro en el centro madrileño se prolongó hasta las diez de la noche y obligó a confinar a los trabajadores en el interior de las instalaciones hasta que se dio por finalizada la actuación policial. La Guardia Civil ha confirmado que todas las diligencias se enmarcan en una investigación judicial declarada secreta.

Registro hace seis meses

El caso se remonta al primer registro efectuado en el IRTA-CReSA, cuando Mossos y Guardia Civil intervinieron en el laboratorio ante la sospecha de que pudiera estar vinculado con el origen del foco de peste porcina africana. Desde entonces, la investigación se ha ampliado con nuevas líneas para determinar si ha habido alguna negligencia o irregularidad que explique la aparición del brote. El Departament de Agricultura siempre ha defendido que el brote de peste porcina —que ha obligado a realizar grandes cierres y operaciones también policiales para cazar jabalíes— no salió de este laboratorio público, pero la investigación todavía está en marcha y, de momento, si no públicamente, no consta que se haya cerrado. No constan, ni hace seis meses ni ahora, en Cerdanyola y Madrid, ninguna detención.