La consellera Esther Niubó ha evitado hablar de PISA y se ha conformado con un debate para alcanzar "nuevos consensos", después de la publicación del último informe —que muestra resultados sesgados en Catalunya por culpa del fiasco del departamento—. En una rueda de prensa de este martes —coincidiendo con el inicio del curso escolar, este año marcado por la huelga de docentes—, la titular de Educació no ha querido hablar de los resultados de las pruebas por la exclusión de Catalunya del informe internacional porque sería hacer "política ficción", a la vez que ha asegurado que en la conselleria tienen "muy diagnosticado lo que pasa en la sociedad y en la educación". "Pero hay que concretar las herramientas para atender la complejidad en las aulas, el modelo de acogida o el uso de la inteligencia artificial", se ha limitado a decir.
El caso es que los alumnos catalanes se han situado en el informe PISA por encima de la media española y de la OCDE en ciencia, lectura y matemáticas, aunque los resultados no tienen validez por un error en la muestra. Concretamente, la tasa de alumnado excluido de las pruebas fue del 23,2%, muy por encima del 5% establecido como referencia. "Podríamos salir hoy a celebrar estos resultados sin esta tasa de exención, pero sería política ficción. No los podemos comparar porque no sabemos qué podría haber pasado", ha dicho Niubó.
Un debate con "toda" la comunidad educativa
En el informe, la OCDE alerta de un problema mundial con la comprensión lectora, en parte por el mal uso de las pantallas. Entonces, la consellera ha asegurado que Educación fortalecerá la comprensión lectora y ha abierto la puerta a "la posible recuperación de lecturas obligatorias", que pueden actuar como referentes compartidos en una "sociedad fragmentada". Asimismo, ha apostado por racionalizar el uso de la tecnología: "Menos pantallas, más comprensión lectora". "Hay que tener una digitalización responsable que no comprometa la salud, el aprendizaje ni el bienestar del alumnado", ha insistido.
Ahora bien, la recuperación de lecturas obligatorias deberá ser fruto del nuevo consenso que quiere construir con un nuevo espacio de debate. Niubó ha defendido abrir un nuevo debate "estructural" con "toda" la comunidad educativa para alcanzar un "nuevo consenso" sobre las mejoras a implementar. Como considera que "hay que concretar las herramientas para atender la complejidad en las aulas, el modelo de acogida o el uso de la IA", ha instado a "abrir y estructurar un debate sobre los retos del sistema educativo con todas las voces de los profesionales" —docentes, dirección de los centros, familias, entidades pedagógicas—, y ha asegurado que percibe "predisposición" por parte de las partes implicadas. Así pues, espera que haya noticias al respecto "en los próximos días". "Debemos ver qué educación queremos para este país para los próximos diez años", ha concluido.
Reunión con los sindicatos por la huelga
En cuanto a la huelga de docentes, la consellera ha reconocido que no es el inicio de curso que querían: "No es el inicio de curso que hubiéramos querido, queríamos la máxima normalidad". Sin embargo, ha apuntado que en los centros no ha habido "incidencias significativas". En cualquier caso, ha anunciado que el 21 de septiembre convocará la mesa sectorial con los sindicatos, que el 19 de septiembre trasladarán un "documento definitivo de demandas". También ha asegurado que mantiene la "mano tendida" de forma "permanente" a los representantes de los docentes para abordar soluciones al conflicto, a la vez que ha pedido un "paréntesis" para superar "el estado de confrontación del curso pasado".
Finalmente, Niubó ha cifrado en un 9,3% el seguimiento de la huelga, mientras que los sindicatos elevan el porcentaje al 20%. Ha explicado que, a las once y media de la mañana, el 65% de los centros han comunicado datos y que "es probable" que en las horas posteriores la cifra aumente, en tanto que más centros informarán del seguimiento. Igualmente, ha señalado que han abierto todos los centros previstos.