Elisa Mouliaá ha evitado la "desproporcionada" orden de detención y ha comparecido ante el juez por el caso Errejón, para declarar como investigada por presuntas calumnias al exportavoz de Sumar. La actriz estaba citada la semana pasada por tercera vez ante el magistrado Arturo Zamarriego, pero no asistió alegando que estaba trabajando en los Emiratos Árabes y dijo en las redes sociales que intentaría comparecer por videollamada si el juez lo aceptaba. Pero Zamarriego ya la había advertido y dictó una orden de busca y captura por haber demostrado "una clara e inequívoca voluntad de sustraerse a la acción de la Justicia".
Así pues, Mouliaá ha llegado este miércoles por la mañana a los juzgados madrileños de Plaza de Castilla para comparecer de manera voluntaria ante el juez que instruye la querella que presentó Errejón después de que la actriz lo acusara de extorsionar a dos testigos de la causa en la que se investiga un presunto delito de agresión sexual del expolítico contra ella. Y lo ha hecho "a pesar de haber acreditado previamente compromisos profesionales fuera del país y haber alegado circunstancias médicas", según un comunicado.
La petición de Errejón
La actriz ha considerado que la orden de detención es "desproporcionada en relación con la naturaleza de los hechos investigados, que se refieren a publicaciones hechas en redes sociales", a la vez que ha subrayado "que siempre ha mostrado voluntad de colaborar con la Justicia" y que ahora "ha vuelto expresamente a España para comparecer". Finalmente, se ha mostrado convencida de que actuó "amparada por el derecho a expresar opiniones sobre hechos que considera relevantes para el debate público" y que no tiene "nada que ocultar".
Por su parte, acabada la declaración de Mouliaá, Errejón ha solicitado al juez que le imponga la obligación de comparecer cada quince días en el juzgado que la investiga por presuntas calumnias porque considera que ha tenido una actitud de obstrucción a la justicia. Concretamente, la abogada del exportavoz de Sumar ha pedido medidas cautelares que incluyan comparecencias quincenales para asegurar su presencia en el procedimiento por futuras notificaciones y ante el riesgo de que vuelva a no comparecer a llamamientos procesales. Ahora, el magistrado debe dictar un auto en el que dé respuesta a la petición de Errejón.