El Mobile World Congress (MWC) que se ha celebrado esta semana en el recinto ferial de Fira de Barcelona Gran Via, en Hospitalet de Llobregat, se ha cerrado con el mejor balance de seguridad de los últimos años a pesar de la coyuntura mundial después del inicio de la guerra contra Irán y la respuesta del régimen del ya fulminado Ali Khamenei. Durante los cuatro días de congreso se han registrado 30 delitos, una cifra que representa un 49% menos que la edición de 2025 y el mejor dato de las últimas cinco ediciones. También se ha reducido de manera notable el delito más habitual en grandes eventos de este tipo: los hurtos, que han bajado un 65% respecto al año pasado, según los datos de los Mossos cuando se ha cerrado el congreso mundial.
Uno de los casos más destacados de esta edición se produjo el lunes al mediodía, cuando agentes de paisano del Grupo de Delincuencia Urbana, los Fura, de los Mossos d’Esquadra de la comisaría del l'Hospitalet detectaron a un hombre que entraba corriendo al centro comercial situado al lado del recinto ferial con un objeto en la mano. La coordinación con otra patrulla que se encontraba en el interior del centro comercial permitió interceptarlo e identificarlo. Los agentes le encontraron una cámara fotográfica de unos 4.000 euros de valor de la cual no podía acreditar la propiedad. Las gestiones policiales confirmaron que el aparato había sido robado a una congresista momentos antes en el recinto del congreso. El hombre fue detenido por hurto y la cámara pudo ser devuelta a su propietaria. No ha trascendido, por ahora, ningún robo violento, tampoco en la zona de Barcelona, a congresistas, como sí que había pasado años pasados, donde directivos de empresas presentes en el MWC, habían sido asaltados.

El dispositivo policial desplegado durante el congreso ha sido coordinado a través del Plan Director de Seguridad del MWC, diseñado para garantizar el funcionamiento del congreso y la seguridad de los miles de asistentes y dirigido por el jefe de la región Metropolitana Sur, el comisario Eduard Sallent. El plan se ha estructurado en tres ejes principales: el mantenimiento del orden público, la seguridad integral de los congresistas y la prevención adaptada al nivel de alerta antiterrorista. Este año el MWC tuvo que redimensionar el dispositivo a contrarreloj, el fin de semana, después del inicio de la operación militar a gran escala que Israel y los Estados Unidos iniciaron el sábado a primera hora de la mañana para acabar con el régimen de los ayatolás, un hecho que obligó a reforzar la presencia de agentes de intervención, del ARRO, de la Brigada Móvil y del Grupo Especial de Intervención (GEI), con armas largas, y en puntos críticos, para poder responder ante eventuales incidentes críticos, que, por suerte, no se han registrado. Aunque los grupos terroristas islámicos no son aliados de Irán, sí que se han tenido que reorganizar los servicios después de la entrada en el conflicto de países del Golfo a raíz de los ataques iraníes. Los Mossos también han aprovechado esta edición del congreso para presentar la sala de coordinación policial del futuro, que el sargento Mario Olivares explicó a ElNacional.cat.

Un dron sobre el MWC
Durante el congreso también se ha detectado un dron que sobrevolaba la zona aérea restringida del recinto ferial. La coordinación entre el Área Aérea de los Mossos y patrullas de seguridad ciudadana permitió identificar rápidamente a la persona que lo hacía volar. Todos los drones son considerados aeronaves y deben cumplir la normativa aérea. En el caso del MWC, y por motivos de seguridad, los vuelos de drones estaban totalmente prohibidos, excepto los de los servicios de emergencia. Durante todo el congreso, equipos de la Unidad de Drones de los Mossos han estado de manera permanente en el recinto de Fira de Barcelona para dar seguridad al espacio, evitar la incursión de drones no autorizados y dar imágenes, en directo, al Centro de Mando policial, también instalado en el interior del MWC.
Un trabajo conjunto
El dispositivo ha contado con el trabajo conjunto de los Mossos d’Esquadra, la Guardia Urbana de Barcelona y la Guardia Urbana del Hospitalet, en coordinación con los organizadores del congreso, Fira de Barcelona y Turismo de Barcelona. Además de la vigilancia en el recinto y en su perímetro, el plan también ha incluido medidas específicas para garantizar la movilidad segura de los asistentes, tanto en transporte público como privado. Para facilitar la atención a los visitantes, los congresistas han dispuesto de dos oficinas policiales temporales, las conocidas “Police Station”: una situada en el aeropuerto de Barcelona y otra dentro del recinto ferial, operativa durante toda la semana del congreso, donde se han podido interponer denuncias o recibir información policial. También se ha habilitado un teléfono de asistencia operativo las 24 horas, con servicio de traducción a los principales idiomas, para que los asistentes pudieran resolver dudas o activar servicios de emergencia en caso de necesidad.
En paralelo al despliegue policial, operadores de transporte como Ferrocarriles de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) también han colaborado en la difusión de consejos de seguridad a través de sus canales para reducir el riesgo de hurtos y otros delitos entre los usuarios del transporte público y los visitantes del congreso. Con este balance, los Mossos d’Esquadra consideran que el dispositivo del Mobile World Congress 2026 ha funcionado de manera eficaz y ha permitido mantener unos niveles de delincuencia muy bajos en uno de los eventos tecnológicos más importantes del mundo que cada año reúne a decenas de miles de personas entre Barcelona y el Hospitalet.