Tres vagones de un tren de mercancías han descarrilado y han chocado este martes contra una locomotora en Martorell, en la cual había un maquinista que ha acabado yendo al hospital, a pesar de que, según ha indicado Renfe, no ha resultado herido y ya está en casa después del reconocimiento médico pertinente. Adif, por su parte, ha explicado que en la derivación particular de la empresa de mercancías Cargill, una vía privada conectada a la red ferroviaria, los tres vagones han salido de la vía y han acabado impactando contra la locomotora. Renfe ha añadido que el tren de mercancías hacía una maniobra cuando los tres vagones han descarrilado, pero fuentes de Adif han indicado que las causas del descarrilamiento todavía están por determinar. El incidente no ha afectado el servicio de Rodalies y, según la compañía ferroviaria, el maquinista que se encontraba en la locomotora afectada ha ido al hospital siguiendo el protocolo establecido.
El incidente se ha producido en un momento delicado para el sistema ferroviario español, una semana después del accidente en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, que ha dejado 69 muertos y ha supuesto profundizar todavía más la crisis ferroviaria en el Estado. Estas víctimas del accidente en Urda (Toledo) se suman a las que hubo a principios de año en Adamuz, donde perdieron la vida 46 personas después de que un tren de alta velocidad saliera de la vía y embistiera a otro, y en Gelida, donde un talud cayó cuando pasaba un tren de Rodalies a causa de la lluvia, provocando la muerte de un maquinista en prácticas. A raíz de estos hechos, sobre todo el de la semana pasada, el comité de empresa del administrador de la infraestructura ferroviaria Adif, que conforman los sindicatos CCOO, UGT, CGT, el Sindicato Ferroviario (SF) y el Sindicato de Circulación Ferroviaria (SCF), ha acordado convocar una huelga para el próximo 17 de noviembre.
Óscar Puente comparece ante la Diputación Permanente y dimite
El accidente de Urda también ha provocado una profunda crisis política con el ministro de Transportes, Óscar Puente, en el ojo del huracán. Este martes, Puente ha comparecido ante los medios de comunicación, después del Consejo de Ministros, el primero después de la tragedia, y ha optado por recurrir a la inteligencia artificial y el doble check humano para mejorar la seguridad en los trenes ante la catastrófica situación de la alta velocidad española. Por la tarde, ante la Diputación Permanente del Congreso, ha defendido la preparación de los directivos de Adif y ha asegurado que todos tienen experiencia y suficiente cualificación para ocupar sus cargos. Después de esto, ha anunciado su dimisión y que se retira de la carrera electoral del 29N.
