La manifestación del Día del Trabajo de Manresa, convocada por el sindicalismo anticapitalista, ha acabado con detenciones e intervenciones de los Mossos d'Esquadra. Gran parte de la marcha se ha desarrollado con tranquilidad y custodiada en todo momento por un amplio dispositivo policial, que ha acompañado a los manifestantes.

El primer enfrentamiento se ha producido en el mismo punto de salida, cuando un grupo de participantes quería colgar una pancarta contra CCOO y UGT. En un primer momento los agentes no se lo han permitido, pero finalmente han cedido.

Durante la marcha todo ha transcurrido sin accidentes, pero en el momento en que han entrado en una calle más estrecha, ha empezado una pelea. Los agentes estaban muy cerca de los manifestantes, lo que ha provocado que sacaran las defensas y cargaran contra la gente.

Como consecuencia, más de uno de los asistentes ha sufrido heridas leves como golpes de porra en las piernas o ha terminado con las manos hinchadas.