La Audiencia de Barcelona ha juzgado este miércoles a un locutor de radio, de nacionalidad marroquí, acusado de hacer proclamas contra una mujer crítica con el islamismo, a través de Radio Hayatti, que emitía sin licencia desde Cornellà de Llobregat, según denunció la Asociación Catalana de Radio. El hombre fue detenido en mayo de 2020, después de animar a los oyentes a atemorizar a esta mujer, profesora de filosofía que vive en Marruecos, porque había expresado en las redes sociales “ideas progresistas y críticas con la religión islamista y por ser activista de la AMDH-Asociación Marroquí de Derechos Humanos y del PSU- Partido Socialista Unificado en Marruecos”, según recoge el escrito de acusación de la fiscal de delitos de Odio, Marta Glória López Catalá.
Por estas declaraciones amenazantes, la fiscal acusa al locutor de un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas y pide que sea condenado a 2 años de prisión. Añade que toda la pena sea sustituida por la expulsión del Estado español, tal como permite el Código Penal, y que no pueda regresar por un tiempo de cinco años. “En este caso, no es desproporcionado”, manifiesta la fiscal en su escrito de acusación. También solicita el cierre de la página web, desde donde operaba la emisora pirata, así como del perfil en Facebook. Además, reclama que indemnice a la activista con 6.000 euros. El tribunal de la sección 6.ª de la Audiencia de Barcelona tiene la última palabra.
Declaraciones vejatorias
Para “amedrentar y vilipendiar a la mujer por sus ideales políticos y religiosos”, el locutor aseguró que en Facebook “esta profesora ha despreciado al profeta” y que “es una vieja, que pasa de los 50 años. Que se nota que no está casada y que está acomplejada de los hombres”. Y añade: “Hay mil doscientos millones de musulmanes que te pueden dar mil doscientos millones de hostias como mínimo”. Y también: “No animo a hacer que te hagan daño, pero lo que has dicho, que sepas que en otras zonas del mundo se merecen, porque en Marruecos no se decapita”. Para la fiscal, el locutor “era plenamente consciente de la difusión que tenían sus mensajes entre sus seguidores”, que precisamente eran “dos millones doscientos mil en su perfil de Facebook".
La mujer recibió una avalancha de mensajes amenazantes similares y tuvo que cerrar su perfil en la red social y ocultar todos los datos que pudieran permitir su localización, según expresa el escrito de la Fiscalía. Y, por todo ello, pide su expulsión del país, y que, mientras no se ejecute, sea encerrado en prisión o en un centro de internamiento de extranjeros.