Asuntos Religiosos ha hecho llegar una carta a los ayuntamientos para que traten de encontrar soluciones a sus cementerios para poder enterrar a musulmanes.
A raíz de los muertos por coronavirus y las características de la epidemia, las familias musulmanas no pueden repatriar a los cadáveres a su país, que es lo que hacen habitualmente. Las fronteras con Marruecos están cerradas por el coronavirus.

La ley 26/1992 reconoce a las comunidades islámicas el derecho a la concesión de parcelas reservadas para los entierros islámicos en los cementerios municipales, así como el derecho a tener cementerios islámicos propios. Sin embargo, hay una falta de parcelas para entierros islámicos.

La Generalitat busca una salida a este problema añadido. Dado que las competencias de los cementerios son municipales, hoy la secretaria general del Departamento de Justicia, Patricia Gomà, ha enviado una carta a todos los ayuntamientos a través de las asociaciones municipalistas. Asuntos Religiosos se ofrece a asesorar y acompañar a los municipios para cada caso.

Asuntos Religiosos está en contacto con las comunidades islámicas. Ante el momento de excepcionalidad, los entierros se tienen que hacer en territorio catalán y hace falta un esfuerzo de adaptación por parte de todos, ayuntamientos y comunidades, y evitar planteamientos maximalistas. El entierro provisional en Catalunya para después repatriar el cuerpo en Marruecos no es posible. El cuerpo se tendría que embalsamar y eso ahora, tampoco es posible a causa del coronavirus.