La jueza de Catarroja que investiga penalmente la gestión de la DANA ha acordado prorrogar seis meses más la instrucción de la causa a partir del 30 de octubre. La magistrada Nuria Ruiz Tobarra considera que no es posible completar antes todas las diligencias pendientes, entre las que hay declaraciones de perjudicados y testigos y diversos informes forenses.
La decisión, que cuenta con el apoyo de la Fiscalía, alarga la investigación hasta abril de 2027. En el auto, la instructora argumenta que "la causa es de gran complejidad y su objeto es de extrema gravedad", unas circunstancias que han obligado a practicar un gran número de pruebas y que podrían hacer necesarias nuevas diligencias más allá del plazo previsto inicialmente.
Declaraciones e informes todavía pendientes
La magistrada señala que todavía tienen que declarar personas perjudicadas y que estas comparecencias pueden comportar la elaboración de nuevos informes medicoforenses. También quedan testigos pendientes de declarar, unas intervenciones que podrían dar lugar a más actuaciones durante la instrucción. Además, el estudio de posibles nuevas víctimas mortales podría hacer necesario citar a otros testigos o ampliar la condición de perjudicados a más personas. Se trata de defunciones que todavía se están analizando para determinar si se pueden considerar vinculadas a la DANA y, por lo tanto, incorporarse a la causa como víctimas mortales. Esto podría comportar nuevas diligencias y la ampliación del número de personas consideradas perjudicadas.
Todavía se podrían recuperar los mensajes de Cuenca
Entre las diligencias todavía abiertas está el intento de recuperar los mensajes del día de la DANA de José Manuel Cuenca, que entonces era jefe de gabinete del expresident de la Generalitat Carlos Mazón. Ruiz Tobarra señala que "no se puede descartar" que estos mensajes se puedan obtener.
La jueza descarta una nueva víctima mortal
En otro auto, la jueza ha rechazado incorporar como víctima mortal de la DANA a una mujer de 93 años, vecina del barrio valenciano de la Torre, que falleció en el Hospital de Manises el 25 de noviembre de 2024. La mujer había resbalado en su casa a causa del barro dos días después de la riada y se había golpeado en la cabeza. Días más tarde sufrió un infarto. La decisión judicial se basa en un informe del Instituto de Medicina Legal de València, que concluye que no existe una relación causal directa entre las lesiones sufridas en el contexto de la DANA y su muerte posterior. Según este informe, el fallecimiento estaba relacionado con un estado previo de marcada fragilidad y con una patología cardiovascular y sistémica grave.
