Salvador Illa ha destacado el trabajo de las 20 personas y las 10 entidades distinguidas con la Creu de Sant Jordi que han ayudado a construir una Catalunya "mejor" y han "desmontado los discursos de odio", ante el auge de los "movimientos reaccionarios en todo el mundo". En la gala de entrega de la Creu de Sant Jordi este martes en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), el president de la Generalitat ha señalado que "somos un país próspero porque hemos sabido integrar" y ha destacado el valor de la lengua y del modelo educativo como "primeras puertas" para esta integración.
Illa ha defendido la regularización de inmigrantes, el proceso que ha puesto en marcha el Gobierno y que esta semana ha comenzado de manera presencial: "No dejaremos a nadie invisible y sin derechos", ha afirmado. En este sentido, ha dicho que "todas las personas que viven y trabajan en nuestra casa merecen la misma dignidad, derechos y oportunidades" y también los mismos "deberes y responsabilidades". Además, se ha referido al contexto internacional actual y ha dicho que, en un mundo "sacudido por la guerra", Catalunya debe ser ejemplo para poder "volver a creer".
Por su parte, la consellera de Cultura, Sònia Hernández, ha destacado que los galardonados crean red "a pesar de los discursos antidemocráticos" actuales y los relatos "que intentan dividirnos y hacernos individualistas". Además, ha destacado que "en un tiempo acelerado como el que vivimos", las Creus de Sant Jordi "conservan la solemnidad" y sirven para "reconocer referentes y darles las gracias".
Las Creus de Sant Jordi a 20 personas y 10 entidades
El acto ha servido para entregar las Creus de Sant Jordi a la actriz Sílvia Munt, la periodista Júlia Otero, el cocinero Fermí Puig a título póstumo, la filósofa Victòria Camps, la escritora Maite Carranza, el artista y teórico Joan Fontcuberta, el historiador Ramon Alberch, la actriz de doblaje Maria Lluïsa Solà, la emprendedora social Carmen Armengol, la artista Maria Àngels Domingo, el intelectual palestino Salah Jamal, los empresarios del vino Ernestina Torelló y Miguel Agustín Torres o el actor Enric Majó. En cuanto a las entidades, se ha entregado la máxima distinción de la Generalitat Universitat de Barcelona (UB), la Agrupació Coral Flors d'Urgell, la Banda de Música de Benissanet, el Col·legi Oficial d'Enginyers Industrial de Catalunya, la Fundació Ernest Lluch, la Fundació Pau Casals, el Grup Cultural de la Dona de Solivella, la Coral Capella Santa Maria de Puigcerdà, els Pastorets de Calaf y T'acompanyem.

Una de las distinguidas con la Creu de Sant Jordi, Maite Carranza, ha hecho un discurso a favor del cambio y de una "sociedad viva y dinámica". "Ahora, la tarea de cambiar el país es de la juventud", ha dicho. La precariedad laboral, la crisis de la vivienda, la presión de las redes o las guerras son algunos de los temas que ha dibujado en este escenario. "Vivimos a golpes de likes y algoritmos que propician la competitividad, el individualismo y la insolidaridad", ha añadido. Por eso, afirma, "hacen falta políticas culturales, sociales y políticas y leyes tecnológicas".
En representación de las entidades, Manel Gasch i Hurios, padre abad de Montserrat, ha destacado que en la sociedad catalana hay "mucho valor que permanece escondido". También ha subrayado "el esfuerzo" que ha marcado las trayectorias de los galardonados y ha agradecido que el Govern "ayude desde la Catalunya entera, por medio de las Creus de Sant Jordi, a promover la cohesión en torno a unos valores compartidos".
Loles León y la Cruz del año pasado
Este lunes, en la víspera de esta gala, una de las distinguidas con la Creu de Sant Jordi el año pasado, Loles León, explicó en una entrevista en El País cómo vivió la polémica de la Medalla de Oro de Barcelona y cómo fue la llamada telefónica personal que recibió de Salvador Illa comunicándole que le concedía la Creu de Sant Jordi. Después de que los partidos de la oposición del consistorio barcelonés rechazaran entregar la Medalla de Oro de la ciudad a Loles León, esta se negó en un primer momento a la Creu de Sant Jordi, pero Illa le dijo “en la Creu solo mando yo”, según ha revelado. Entonces, pensó, "que se jodan", ha dicho.