Las bibliotecas públicas han vivido este viernes una nueva jornada de huelga y movilizaciones para reclamar mejoras laborales y más recursos. El paro ha tenido afectación en toda Catalunya, con cerca de un centenar de equipamientos públicos cerrados o alterados por las movilizaciones, según la CGT. En Barcelona, el sindicato cifra en 33 las bibliotecas que han bajado la persiana, mientras que el Ayuntamiento señala que por la mañana 23 centros no han abierto y que, por la tarde, 34 de los 39 que debían prestar servicio han mantenido las puertas cerradas. El comité de empresa sitúa el seguimiento del paro en un 84% en la capital catalana. "Los trabajadores y las trabajadoras de las bibliotecas seguimos en conflicto, seguimos en lucha por la dignificación y el futuro de las bibliotecas públicas de Catalunya", habían advertido Biblioteques en Lluita y la Coordinadora Sectorial de Biblioteques de la CGT.
El paro retoma un conflicto que ya marcó el curso pasado y que ahora se extiende con un nuevo calendario de protestas hasta finales de año. Los trabajadores denuncian una "asfixia estructural", falta crónica de personal y ausencia de diálogo para modificar unas condiciones horarias que consideran insostenibles. Después de la huelga de este 18 de septiembre, el colectivo ha convocado tres nuevas jornadas de paro para los viernes 16 de octubre, 13 de noviembre y 11 de diciembre. Las movilizaciones afectan al conjunto de Catalunya y se superponen, en el caso de Barcelona, con el proceso de huelga indefinida de la plantilla del Consorci de Biblioteques de Barcelona, que deberá decidir próximamente en asamblea si mantiene esta protesta.
La plataforma Defensem les Nostres Biblioteques ha estado presente en la manifestación por el centro de Barcelona que ha arrancado ante la sede de la Associació Catalana de Municipis, en la calle València. "El personal de las bibliotecas públicas de toda Catalunya nos hemos manifestado hoy en el centro de Barcelona", ha reivindicado el colectivo, que reclama "voluntad política para dignificar una profesión que hace décadas que está olvidada". Los convocantes han hecho un balance positivo de la movilización y han destacado que ha sido "una gran jornada de lucha".
El personal de las bibliotecas públicas de toda Catalunya nos hemos manifestado hoy en el centro de Barcelona.
— Defensem Biblios Bcn (@defensembiblios) September 18, 2026
¡Hace falta voluntad política para dignificar una profesión que lleva décadas olvidada!
¡Continuamos en lucha! pic.twitter.com/sKrGDni9mZ
Las reivindicaciones continúan siendo las mismas que llevaron a la plantilla de Barcelona a iniciar la huelga indefinida: reconocimiento profesional, mejoras salariales y una reorganización de los horarios. Una de las principales quejas es la duración de determinadas jornadas. Irene Lameiro, bibliotecaria y delegada de la CGT en el Comité del Consorci de Biblioteques de Barcelona, explicaba hace dos semanas a ElNacional.cat que, "por el hecho de no tener doble turno, nos hacen pasar 11 horas en la biblioteca". La plantilla considera que esta organización dificulta especialmente la conciliación en un sector altamente feminizado. Los trabajadores denuncian turnos rotativos de lunes a domingo, con jornadas de mañana y tarde que pueden alargarse hasta las 20:45 horas.
"Emergencia laboral"
Biblioteques en Lluita y la Coordinadora Sectorial de Biblioteques de la CGT sostienen que el problema ha llegado a un punto límite a pesar de que las bibliotecas son, según remarcan, uno de los servicios públicos mejor valorados. "La realidad cotidiana de nuestros centros es y continúa siendo insostenible", denuncian, y acusan a las administraciones de mantener los equipamientos en funcionamiento "a costa del desgaste y sobreesfuerzo físico y mental de las plantillas". El colectivo habla de una "situación de emergencia laboral" derivada de un problema histórico y avisa de que la Marea Negra Bibliotecaria que estalló en primavera continúa activa. Después del verano y ante la falta, según los convocantes, de "pasos reales" y de voluntad negociadora, los trabajadores han decidido retomar las movilizaciones a escala catalana con un calendario que se alargará, como mínimo, hasta diciembre.
