Después de su polémica llegada y salida de Cataluña, el bus de HazteOír ha llegado este viernes a Valencia con el lema “Respeto para todos. No al bullying”. El autobús ha sido escoltado por la Policía Nacional y ha sido increpado por diversos ciudadanos y rechazado por representantes del equipo de gobierno del Ayuntamiento de la ciudad y del grupo parlamentario socialista y de Compromís en las Corts.
El vehículo ha llegado al centro de la capital valenciana desde la localidad valenciana de Quart de Poblet, donde los responsables de HazteOír, entre ellos su presidente, Ignacio Arsuaga, han atendido los medios de comunicación para hablar de su visita y mostrar su rechazo a la Ley Valenciana de Transexualidad propuesta por el Consell y aprobada este jueves en las Corts.
“Hemos venido a Valencia precisamente el día después de que se aprobara una de esas leyes de adoctrinamiento sexual que ya, con esta, han aprobado once comunidades autónomas. Se está imponiendo el adoctrinamiento sexual en los colegios con independencia de lo quieran los padres. Eso es un atentado contra un derecho fundamental recogido en la Constitución, que es el que tenemos los padres conforme a nuestra conciencia, y venimos aquí a denunciarlo”, ha expuesto Arsuaga.
El presidente de HazteOír ha precisado que, en el manifiesto que ha entregado a responsables políticos del Ayuntamiento y de las Corts, se pide “respeto” y “libertad de expresión de todos, también para quienes no comulgamos con los dogmas de lo políticamente correcto”. A la vez que ha rechazado “que la ideología de género se imponga en todas las escuelas”.
Diversos ciudadanos han increpado el autobús en su llegada a Valencia y han rechazado la campaña de este colectivo pidiendo a sus miembros que se fueran, llamándoles “sinvergüenzas” y “xenófobos” y les han recordado que “Valencia es una ciudad libre de transfobia” y “tolerante”. Además, algunos de estos ciudadanos han desplegado banderas LGTB.
En el registro municipal, la primera teniente de alcalde y portavoz del PSPV, Sandra Gómez, ha salido al encuentro de Arsuaga y le ha dicho que él y sus acompañantes no eran bienvenidos. Gómez les ha comunicado que en Valencia no tienen cabida porque su mensaje discriminatorio atenta contra los derechos de los menores y una sociedad abierta, plural y democrática.