La Fiscalía de Barcelona ha reclamado que las agresiones sexuales que sufran niñas sean investigadas por la nueva sección de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia (VIA) del Tribunal de Instancia de Barcelona, y no en los juzgados de Violencia sobre la Mujer, para que no sean discriminadas en comparación con los niños. El nuevo tribunal de la sección VIA está recogido en la ley 1/2025 y se creó el pasado diciembre solo en los partidos judiciales de Barcelona, Madrid y Málaga. La fiscal jefe de Barcelona, Neus Pujal, lo ha explicado este viernes, en la presentación de otra unidad pionera en la fiscalía barcelonesa: la sección especializada en delitos violentos contra niños, niñas y adolescentes, así como otros colectivos vulnerables y casos complejos.
Pujal ha confesado que han recibido con sorpresa el nuevo decreto de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, que ordena —tal como marca la ley de eficiencia— que los casos de agresiones sexuales a niñas se deriven a las secciones de Violencia sobre la Mujer. Por ello, la fiscal de Barcelona ha dirigido una consulta a su superior para que en los partidos judiciales donde haya secciones VIA, como el de Barcelona, esta asuma los casos de abusos y agresiones a niñas, la mayoría cometidos en entornos familiares. La única excepción aceptada por Pujal, como apuestan los expertos, es cuando la agresión ha sido cometida por la pareja de la menor (a pesar de su excepcionalidad), se envie a los tribunales de violencia contra la mujer. La sección de VIA de Barcelona ha recibido unos 200 casos de delitos contra menores, la mayoría de abusos sexuales y de violencia familiar, en el primer mes de funcionamiento, según la Fiscalía.

El fiscal Félix Martín González será el encargado de la nueva sección de la fiscalía especializada en delitos violentos contra menores, con el apoyo de las fiscales Elisabet Jiménez Cabestany, Rocío Pintor Pavón y Laura Rodríguez-León Rodríguez. Esta sección estará dentro la Fiscalía de protección a personas vulnerables y “se coordinará” —siguiendo la apuesta de Pujal— con otras secciones especializadas, como la de delitos informáticos, donde hay muchos casos relacionados con abusos de menores a través de las redes sociales. “Hasta ahora, la víctima se adaptaba al proceso penal, y nosotros, desde la Fiscalía Provincial de Barcelona, queremos darle la vuelta: el proceso se tiene que adaptar a la víctima. Esto implica que la víctima declare lo mínimo posible; si es posible una vez, que aquel niño o niña esté acompañado siempre, y que seamos sensibles con su edad madurativa. No hay un perfil estándar de víctima”, ha manifestado Martín, que ha añadido: “Nunca será suficiente lo que hagamos.”
En este sentido, Elisabet Jiménez ha añadido que hay que seguir el modelo Barnahus, donde son los operadores jurídicos los que van a ver al menor en una casa adaptada para él y con atención de psicólogos y especialistas. “Hay que derribar mitos: hay que diferenciar cuándo es un progenitor, un familiar o un desconocido el agresor. No se debe pretender que la víctima reaccione igual. A veces se dan cuenta de lo que les han hecho en charlas en la escuela o hablando con amigas sobre las primeras relaciones sexuales”, ha declarado Jiménez, que también ha apostado que “si hace falta, hay que retrasar la declaración de la víctima, cuando lo aconsejen los especialistas”, y que a veces quieren “minimizar los hechos para no perder a su padre”.

Acusados y víctimas con discapacidad
La fiscal jefa de Barcelona, Neus Pujal, también ha insistido en que la Fiscalía estará atenta para descubrir casos en los que el acusado o agresor tiene una discapacidad o problemas mentales, que “a veces no se descubre hasta que llegan a la prisión”.
En este sentido, el fiscal Martín ha añadido que desde su sección también vigilará más los casos de agresiones sexuales a personas con discapacidad mental. “Queremos desterrar el efecto Eclipse, que significa que todo lo que le pasa a aquella persona se lo atribuimos a su discapacidad. ¡Nos arremangaremos!”, ha asegurado Martín.