La factura por la visita del papa León XIV a Catalunya se eleva a 3,3 millones de euros

El Govern ha actualizado el coste final que supuso para las arcas públicas catalanas la visita del papa León XIV el pasado junio y ha ofrecido algunos detalles más de los gastos. Un informe interno elaborado por la Generalitat, adelantado este martes por el diario El País, eleva la cifra a 3,3 millones de euros, una suma superior a los 2,8 millones que se dijo en un primer momento como concesión al Arzobispado de Barcelona por la organización de los eventos —sufragados con la tasa turística—. Esta diferencia de unos 445.000 euros proviene de los gastos que se requirieron para reforzar el transporte público, desplegar más seguridad y hacer promoción de la visita papal.

El texto interno de la Generalitat ofrece más detalle de gastos: como, por ejemplo, que Interior destinó 49.536 euros al dispositivo de seguridad —que incluye 39.512 euros por el alquiler de autocares para llevar efectivos; 4.356 euros en botellas de agua y diez neveras portátiles; 5.667 euros en comida y bebida para el Centro de Coordinación Operativa—; sin contar las horas extra de los Mossos d'Esquadra. Territori también gastó un total de 27.002 euros en reforzar servicios —incluyendo 6.923 euros en el cremallera de Montserrat y 16.355 euros en reforzar los trenes con personal de estación y maquinistas de FGC—. En cuanto a Justicia, se gastaron 791 euros en flores y 4.880 euros en horas extra del personal, con motivo de la visita del pontífice a la prisión de Brians I.

1.794 euros en los regalos al Papa

El Departament de la Presidència, por su parte, asumió la factura de la campaña institucional de promoción de la visita, con un coste de 351.000 euros. A la prensa extranjera se le dieron regalos por un coste de 11.620 euros y su recepción costó 2.750 euros. En cuanto a los regalos que recibió el papa León XIV, se destinaron 1.794 euros: unos 1.300 euros en la réplica de las Homilies d'Organyà; 363 en la réplica de la muñeca de marfil paleocristiana que custodia el museo arqueológico de Tarragona; y, finalmente, por un coste de 131 euros, una reproducción del documento del año 1882, hoy guardado en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Catalunya, que sirvió para levantar acta de la colocación de la primera piedra de la Sagrada Família. Los dos primeros regalos los costeó Cultura y el último, Justicia.

26 millones de euros, el 20% costeado por las administraciones públicas

El conjunto de la visita papal a España, incluyendo Madrid y Canarias, tuvo un coste total de unos 26 millones de euros, de acuerdo con los coordinadores del viaje apostólico. El 85% de los cuales fueron para los eventos y el resto para la logística y promoción. De acuerdo con la Conferencia Episcopal Española, casi la mitad, el 45%, se sufragó por donaciones privadas. Un 30% del dinero lo puso la misma Iglesia y un 20% las administraciones públicas: la española, la catalana, la canaria y la madrileña. Esta cifra, sin embargo, no contabiliza los costes derivados que supuso en materia de refuerzo de la movilidad y la seguridad. De hecho, el Ministerio del Interior tuvo que desplegar un dispositivo especial por los cuerpos de seguridad, Protecció Civil, Renfe, Adif o AENA.

Aunque el Govern defendió que el coste de la visita papal se sufragaría con los beneficios de la tasa turística, el destino de dinero público a estos eventos con un carácter religioso generó una cierta polémica. Colectivos laicos lo rechazaron e hicieron campaña en contra e incluso una pequeña movilización contra los "privilegios" de los que gozaría la Iglesia bajo el lema "¡Yo no te espero!". El Govern, sin embargo, señaló que también era la visita de un jefe de Estado y que, al ser el Papa, movilizaría a mucha gente y generaría un retorno superior por la llegada de fieles y contribuiría a la proyección internacional de Catalunya.