Después de la declaración del brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda, con 80 muertos, 246 posibles casos y una alerta "de emergencia de salud pública de importancia internacional", emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el riesgo de que el mundo entre en pánico es elevado. Los expertos, sin embargo, han empezado a enviar mensajes tranquilizadores para apaciguar los ánimos, que ya estaban caldeados las últimas semanas con el asunto del hantavirus. Los países de la zona están trastornados por la situación: Kenia ha reforzado la vigilancia en las fronteras y en los aeropuertos ante el brote que se ha declarado en el Congo, mientras que Ruanda ha cerrado los pasos fronterizos con aquel país ante la explosión de casos. Mientras los países del área hacen estos movimientos, la OMS ha enviado 18 toneladas de material médico al Congo para hacer frente a la epidemia.
A pesar de la situación que se vive en estos países africanos, expertos desde Occidente aseguran que, de momento, los países europeos no tienen que sufrir por esta nueva explosión de casos de ébola. Uno de estos es Antoni Trilla, médico del servicio de medicina preventiva y epidemiológica del Hospital Clínic y decano de la Facultad de Medicina de la Universitat de Barcelona (UB). Desde los micrófonos de RAC1, Trilla ha dicho que este brote de ébola "no es un riesgo para la salud pública de nuestro país" y ha añadido que "la única situación que nos puede poner sobre alerta es que repatríen a alguien que se ha contagiado". El experto ha reiterado que es la misma situación que se dio la semana pasada con el hantavirus y ha advertido que controlar la epidemia allí en África será difícil porque tiene lugar en una zona de difícil acceso e inestable políticamente. "Nosotros a miles de kilómetros, pero siempre podemos recibir a alguien que se haya infectado allí", ha subrayado.
Los centros de emergencia occidentales, tranquilos
La opinión de Trilla está alineada con el comunicado que hizo el viernes el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés). "La probabilidad de infección para las personas que viven en la UE se considera muy baja en la actualidad", decía el texto. La infección en este caso no es por vía respiratoria, sino por contacto con sangre u otros fluidos corporales de una persona infectada. También los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) aseguraron el viernes que consideran "bajo" el riesgo de este brote. Del mismo modo, el Ministerio de Sanidad español ha afirmado este domingo que la posible afectación por este brote declarado en África en España es en realidad "muy baja". Estas advertencias no restan gravedad al brote, que puede ser difícil de controlar en la zona empobrecida e inaccesible donde se ha declarado.