Dos veces han pintado ya hoy los carteles que hay dentro de los pasillos del Departament d'Interior de apoyo al conseller Joaquim Forn, ingresado en la prisión de Estremera desde el 2 de noviembre.

Son básicamente esvásticas, sin embargo, ojo, porque el que ha pasado dos veces con el rotulador para pintarlas, las ha hecho del revés.

A Forn, además, lo han reconvertido en Hitler pintándole un bigote en la foto que hay en uno de los carteles que los mismos trabajadores de Interior han colgado en el interior del edificio que hay entre el paseo de Sant Joan y la calle Diputació.

 

Los carteles muestran el apoyo de los trabajadores del Departament d'Interior que incluye las áreas de Mossos d'Esquadra, la dirección general de prevención y extinción de incendios, Protección Civil y el Servei Català de Trànsit, y recuerdan la convocatoria de cada lunes y viernes de concentraciones para reclamar la libertad de los presos políticos.