La Federación Intercomarcal de Hostelería, Restauración y Turismo (FIHRT) prevé que un 25% de los restaurantes no podrán superar la crisis provocada por el coronavirus y tendrán que cerrar el negocio. La entidad ha asegurado a la ACN que una cuarta parte del empresariado "ve muy complicado" continuar después de prácticamente dos meses parados y con la reanudación gradual que ha marcado el Gobierno. "Es una situación grave", explica el presidente del Gremio de Hostelería de Vilanova, Jordi Gasol, que calcula que tendrá que invertir "entre 3.000 y 4.000 euros" en su restaurante para reabrir con las medidas de limpieza y seguridad necesarias. Gasol lamenta que e próximo verano será complejo: "Nada será como antes, ni mucho menos".
El habitual ir y venir de camareros en las terrazas de los bares y restaurantes se ha convertido en un silencio sepulcral durante las últimas semanas. Una situación que muchos empresarios confiaban dejar atrás el próximo lunes 11 de mayo con la entrada a la fase 1 del desconfinamiento, la cual permite abrir el 50% de las terrazas. La vuelta a la actividad, sin embargo, tendrá que esperar en centenares de pueblos y ciudades, como Vilanova i la Geltrú, donde el sector ha cogido el atraso|retraso de la reapertura "con frustración y resignación".
El presidente del Gremio de Hostelería de la capital del Garraf, Jordi Gasol, explica a la ACN que buena parte de los restauradores tenían previsto abrir el lunes, aunque fuera con el espacio de la terraza limitado. Gasol apunta que "muy pocos locales" se han acogido hasta ahora a servir comida para llevar –la única opción prevista en la fase 0-, y asegura que "hay muchos negocios impacientes por levantar las persianas y recuperar a los trabajadores de los ERTOs".
Los restauradores vilanoveses que tienen espacio exterior confían en que el Ayuntamiento les autorice los próximos días a ampliar las terrazas, de manera que, a efectos prácticos, las mesas que podrán servir serán más del 50%. Al mismo tiempo, también han pedido al consistorio una solución para los establecimientos que tienen terraza cerrada. Gasol confía en que el Ayuntamiento los autorizará a instalar mesas en la calle de forma temporal y excepcional, ya que las terrazas completamente cerradas no pueden abrir durante la fase 1.
Medidas de seguridad
En paralelo en los cálculos sobre el número de mesas que podrá poner en marcha cada establecimiento cuando pueda reabrir, los empresarios están buscando la manera de introducir las medidas de seguridad que exige el Gobierno para evitar un hipotético contagio del coronavirus. Gasol reconoce que "será complicado" adaptarse, especialmente a la hora de repensar elementos tan cotidianos como las cartas, los manteles o las vinagreras.
"Habrá dificultades, pero con ganas y optimismo lo alcanzaremos", afirma, si bien lamenta que toda la adaptación "será muy costosa". El presidente del gremio dice que la vuelta a la actividad estará "en números rojos" porque los establecimientos han sido dos meses cerrados y ha habido gastos estructurales inevitables –alquileres y suministros básicos-, y avisa de que a él la adaptación le supondrá una inversión "de entre 3.000 y 4.000 euros" para un restaurante donde tiene 14 trabajadores contratados.
Gasol se refiere al gasto que tendrá que asumir con respecto a material de protección –mascarillas, pantallas, guantes y mamparas- y en elementos de limpieza. Además, prevé que hará falta que haya personal que se dedique a desinfectar las zonas comunes más de una vez al día. "Más grave todavía será la situación para los restaurantes que organizan banquetes y grandes celebraciones", apunta.
A la hora de imaginar la llamada 'nueva normalidad' que se prevé cuando acaben las cuatro fases de desescalada, Gasol augura que la asistencia a los bares y restaurantes quedará resentida. "Un día u otro empezaremos a abrir por fases, pero nada será igual que antes", asegura, recordando que el verano pasado el sector vivió una plenitud que ve inasequible los próximos meses: "Nos tenemos que mentalizar de que este verano no será, ni mucho menos, igual de bueno que el año pasado".