El actual abad de Montserrat, Josep Maria Soler, hace 75 años el próximo viernes 13 de agosto. Este aniversario marca el futuro del templo, ya que como es preceptivo por la orden de Sant Benet, el abad renunciará a su cargo al llegar esta edad. Según La Vanguardia, la votación en la cual se decidirá el nuevo abad tendrá lugar durante el mes de septiembre.

Sobre una sesentena de monjes que  forman la comunidad de Montserrat, junto con los que se encuentran en el monasterio de Santa Maria del Miracle (Solsonès) y la abadía de Sant Miquel de Cuixà (Conflent), votarán al sucesor del abad Soler. La votación será secreta y se hará después de un primer encuentro entre los participantes. Todos los monjes son posibles candidatos y ninguno puede hacer campaña. Los ganadores lo será consiguiendo una mayoría simple.

Todo el proceso será supervisado por Guillermo León Arboleda, abad de la congregación Subico-Montecassino, de la cual depende Montserrat.

Dos décadas

Soler ha estado 21 años como abad en Montserrat. Dos décadas en las cuales se ha chocado con muchos retos, en especial los últimos años. El abad ha hecho frente a la pandemia, la cual ha supuesto una gran golpe en las cuentas del templo. El monasterio cerró el año 2020 con nada más que 723.000 visitantes, es decir, un 74% menos de los 2,7 millones que recibió en el 2019, por culpa de las restricciones de la covid. Una reducción de visitantes que inevitablemente se ha traducido en una reducción de los ingresos.

Los problemas económicos no son los únicos que han perseguido a Soler durante su mandante. El abad ha lidiado con las denuncias de abusos, por|para las cuales creó una comisión investigadora, y con la situación política en Catalunya, sobre la cual Soler ha expresado su posición en varias ocasiones y publicaciones.

Futuros retos de un relevo

Las personas que sea escogida por sus compañeros tendrá el honor de ser abad de Montserrat, un cargo que va acompañado de una gran responsabilidad. El próximo abad heredará algunos de los problemas que afrontó el anterior, como por ejemplo la situación económica a raíz de la pandemia.

Pero también se presentan nuevos retos como es la organización del año 2025 del milenario del monasterio, el cual fue fundado en el siglo XI por el abad Oliva. El todavía abad Soler se ha asegurado que este acontecimiento "deberá servir para dinamizar la comunidad", en unas declaraciones recogidas por La Vanguardia.

Otro punto caliente que heredará el futuro abad es el reto de fomentar las vocaciones y mantener a la Escolanía, la cual ha registrado una gran caída de las inscripciones coincidiendo con la pandemia.

 

Imagen principal: Josep Maria Soler, abad de Montserrat / ACN