El Departament d'Educació y los Mossos d'Esquadra desplegarán agentes de paisano en institutos conflictivos, según ha avanzado El País este jueves. Fuentes de la conselleria capitaneada por Esther Niubó han explicado a Efe y Europa Press que se trata de un proyecto piloto que introducirá policías en centros educativos para garantizar la convivencia escolar, así como para reducir posibles conflictos y agresiones que puedan surgir en estos entornos. El plan, bautizado provisionalmente por los Mossos como Plan Integral para la Seguridad y el Bienestar en el Entorno Educativo (Eduseg), se pondrá en marcha este mes de forma experimental en trece centros de secundaria.

Estos trece institutos estarán repartidos en las zonas educativas de L'Hospitalet de Llobregat, Vic (Osona), la Alta Ribagorça-Vall d'Aran y Tàrrega (Urgell), así como en dos centros de El Prat de Llobregat y Sabadell (Vallès Occidental). El plan apuesta por la figura de agentes "integrados" como en lo referente a los centros educativos, a los cuales los Mossos acudirán de forma regular, vistiendo de paisano y sin arma. Cuando sea necesario, los policías harán tareas de prevención, acompañamiento e intervención para garantizar la convivencia, según las mismas fuentes.

Aumento de la complejidad

"El proyecto nace del incremento de la complejidad en el entorno de los centros educativos y la necesidad de reforzar el bienestar del alumnado y de toda la comunidad educativa, una demanda fuertemente reclamada desde el mundo docente", han apuntado desde Educació. Desde el departament también han remarcado que, según la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), uno de cada dos países desarrollados cuenta con programas parecidos de colaboración entre escuela y agentes de la autoridad con fines preventivas y comunitarias. Así mismo, han asegurado que en el Estado español hay hasta nueve comunidades autónomas que ya tienen integradas en sus centros educativos iniciativas similares: Galicia, Navarra, Andalucía, Madrid e Illes Balears, entre otras.

En esta línea, una encuesta publicada el 2024 por el sindicato Ustec (mayoritario en la educación pública catalana) revelaba que seis de cada diez profesores aseguran haber sufrido alguna agresión verbal o física por parte del alumnado durante su carrera profesional. Más de 10.400 docentes respondieron la encuesta. Ahora, Ustec rechaza la prueba piloto de mossos en los institutos, bajo la premisa de que "la convivencia no se resuelve con policía". "El departament responde con una lógica policial a un problema educativo y social que hace años que la comunidad educativa denuncia. La presencia estable de mossos de paisano en centros de secundaria no aborda las causas de fondos de la conflictividad y desvía el debate de los recursos que realmente necesitan los centros", manifiestan los representantes de los docentes en un comunicado.

Ustec rechaza la prueba piloto

Desde el sindicato reconocen y denuncian un "aumento de situaciones de violencia, agresiones, tensión y malestar en las aulas", pero lamentan que "aquello que necesitan los institutos no es una presencia policial normalizada, sino una respuesta educativa, preventiva y comunitaria". "La convivencia no se construye con policías, sino con vínculos, equipos y tiempos. El proyecto de convivencia tendría que ser la herramienta central para planificar y llevar a la práctica actuaciones preventivas, proactivas y compartidas por toda la comunidad educativa", agregan.

Los representantes de los docentes consideran que la prueba piloto "parte de una premisa equivocada: trata como un problema principalmente de seguridad aquello que es, sobre todo, un problema educativo, social y de infrafinanciación". "Cuando el departament no despliega con ambición la escuela inclusiva, no refuerza bastante las plantillas, no garantiza orientación, no dota los centros de personal de atención educativa y no crea condiciones reales para la acogida y el bienestar emocional, acaba buscando soluciones aparentes y efectistas. Ustec sostiene justamente lo contrario: si queremos centros libres de violencia, hacen falta menos ratios, más docentes, más PAE, más orientación, más coordinación y más servicios educativos", señalan. Además, critican "la presencia policial en los espacios educativos por una cuestión de modelo de país y de modelo de escuela": "Los cuerpos armados no son una herramienta educativa, y convertirlos en una figura estable dentro de los centros es un paso en la mala dirección". Es por todo ello que exigen una rectificación a la conselleria encabezada por Niubó. "La convivencia se educa, se construye y se cuida; no se impone con presencia policía", concluyen.