Un error en la disolución del fármaco administrado hizo que dos pacientes oncológicos del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) recibieran dosis seis veces mayores de las pactadas, lo que acabó matándolos. En total se vieron afectados cinco pacientes con cáncer del hospital, uno de los cuales aún se encuentra en la UCI del complejo sanitario. El gerente del hospital, Carlos Cartón, ha explicado este martes en una rueda de prensa que el error se ha detectado en la ficha del fármaco, un "patrón" que guía la preparación del medicamento, y en concreto el número de la disolución del vial, que "no se hizo como se debería haber hecho". Cartón ha insistido en el hecho de que se trata de un error humano, que ha afectado a un exceso de concentración del fármaco administrado y que no tiene que ver con el tratamiento o la dosis prescrita, a pesar de que los cinco pacientes afectados recibieron el mismo fármaco preparado de la misma manera pero en días diferentes.
El gerente, acompañado del jefe de Oncología del hospital, el doctor Enrique Lastra, ha explicado que el pasado 18 de diciembre dos pacientes oncológicos llegaron al Servicio de Urgencias del centro con síntomas compatibles con un exceso de toxicidad, por lo que iniciaron una investigación interna para determinar lo ocurrido. Al repasar todo el proceso de tratamiento, desde la prescripción del medicamento desde el servicio de Oncología hasta la elaboración del fármaco y su administración en el hospital, detectaron un error numérico en la ficha de elaboración en el servicio de farmacia hospitalaria, con cinco pacientes afectados.
Ambos tenían más de 60 años
El gerente del HUBU ha explicado que los dos fallecidos, ambos de más de 60 años, son los que llegaron al servicio de Urgencias ese 18 de diciembre: uno falleció a las pocas horas y, el segundo, unos días después. El tratamiento posterior que se les ha aplicado a los otros tres pacientes ha permitido que uno de ellos ya haya sido dado de alta; otro se encuentra en una planta convencional, y el quinto está ingresado en Cuidados Intensivo con pronóstico reservado, y para los tres se mantiene la vigilancia clínica.
El gerente ha defendido que existen mecanismos de control en cada una de las fases de tratamiento, pero que, tras lo sucedido, han reforzado los protocolos y han introducido una verificación extra en el servicio de farmacia del hospital. También indicó que se han revisado el resto de fichas de preparación de fármacos sin que se haya detectado otro error. El hospital ha asumido como propio el error humano, e insisten en que se trata de un hecho "inédito" en el HUBU. La administración hospitalaria desconoce si las familias de los pacientes afectados han denunciado los hechos o tienen intención de denunciarlos, pero la Gerencia Regional de Salud de Castilla y León iniciará el proceso de responsabilidad patrimonial.