Más de un 90% de los docentes catalanes han confirmado en una encuesta realizada por CC.OO. que no volverían a repetir el adelanto del curso escolar. Esta medida provocó que el inicio del curso se adelantara hasta el día 5 de septiembre en escuelas y el día 7 en institutos, en vez de empezar justo después de la Diada del 11 de septiembre, como era tradicional en Catalunya. En la encuesta han participado más de 7.000 trabajadores del sector educativo, de los cuales el 90% son docentes y el resto pertenecen al personal de atención educativa y del ocio educativo, según ha informado la federación educativa del sindicato. Los profesionales del sector educativo ya manifestaron su desacuerdo con esta medida cuando se decidió de forma unilateral por el conseller de Educación, Josep González Cambray. Una gran parte de los docentes afirma que la medida ha provocado que no puedan preparar el curso de forma adecuada, lo que perjudica de forma directa a los alumnos.

Los resultados de la encuesta son demoledores, y aproximadamente un 80% de los encuestados considera que los cambios de septiembre "no han favorecido ni al alumnado ni a las familias", y más del 88% indican que los cambios han hecho aumentar mucho o bastante la sensación de calor en septiembre en los centros educativos. Finalmente, un 91,6% responde que "no querría volver a tener este calendario escolar", y la mayoría de las respuestas proponen volver al calendario anterior. Habrá que ver, pero si desde el departamento de educación se valorará el desencantamiento con este nuevo calendario o si se mantendrá la apuesta por el adelanto del inicio de curso. Desde el sindicato afirman que los resultados de esta encuesta confirman que "el adelanto del curso sin ningún consenso es una medida innecesaria y contraproducente", y creen que existen otras medidas que pueden mejorar la calidad de la educación, como invertir más recursos.

Las tardes de septiembre, un fracaso

Con el fin de hacer efectivo el adelanto del curso, las tardes del mes de septiembre dejaron de ser horas lectivas y pasaron a ser un espacio de actividades de ocio educativo. Con respecto a esta reforma, un 55,3% de los docentes consultados afirman que la organización de las tardes del primer mes de curso "no ha funcionado en absoluto", y solo un 8% considera que "ha funcionado mucho". Casi el 40% ha contestado que ha faltado personal de ocio para cubrir las tardes de septiembre en general o algún día en concreto y el 78% de los encuestados ha afirmado que las actividades de las tardes de septiembre en las escuelas no han tenido suficiente calidad educativa. Estos resultados ejemplifican el desacuerdo que los profesionales del sector ya expresaron cuando se anunció la medida.

Los cambios que ha sufrido el calendario escolar representan un obstáculo más en la complicada relación entre el conseller Cambray y los profesionales educativos. El pasado día 1 de septiembre los sindicatos educativos y el departamento de educación llegaron a un acuerdo de última hora para reducir una hora lectiva a los docentes, una demanda que el sector reclamaba desde hacía tiempo. Los docentes del sector público reclaman, desde hace años, que se revierten los efectos de los recortes que se llevaron a cabo durante la crisis económica del año 2008. El acuerdo entre los sindicatos y el departamento llegó justo una semana antes del inicio de curso y se evitó así empezar el año escolar con huelgas por parte de los docentes.