Detectan al menos 16 équidos con fiebre del Nilo occidental en el Segrià y el Alt Empordà

El Departamento de Agricultura ha confirmado que al menos 16 équidos se han contagiado de la fiebre del Nilo occidental, tal como había avanzado el diario Segre: once en Almacelles (Segrià) y cinco en Pau (Alt Empordà). Los positivos se confirmaron el miércoles. Los de Almacelles son los primeros casos en équidos en las comarcas leridanas desde octubre de 2020, aunque en este periodo sí que se habían detectado en caballos de otros puntos de Catalunya.

Según ha detallado Agricultura a preguntas de la ACN, la detección se enmarca en el programa de vigilancia de mosquitos y prevención de las arbovirosis. Hay dos programas oficiales: uno de vigilancia y otro de alerta, control y prevención en huéspedes animales. El virus se mueve sobre todo entre los mosquitos, especialmente los del género Culex, y las aves salvajes, que son el reservorio natural. Por eso, las medidas sobre los animales domésticos no pueden impedir que llegue a Catalunya, y una vez se ha establecido en el medio, tampoco es posible eliminarlo.

Si se detecta el virus, la prioridad es "minimizar el riesgo de contagio a los animales domésticos sensibles y a las personas". El contagio se produce básicamente por la picadura de mosquitos que se han infectado al alimentarse de aves salvajes portadoras. Los humanos y otros mamíferos pueden ser, ocasionalmente, huéspedes accidentales.

xpda
Mosquito del género 'Culex' / xpda

Las actuaciones sobre los animales domésticos están recogidas en el programa específico de alerta y control de Agricultura. El IRTA-CRESA asume el seguimiento virológico, mientras que los servicios de control de mosquitos se ocupan de la vigilancia y el seguimiento entomológico. Estos mismos servicios y los ayuntamientos identifican y gestionan los posibles puntos de cría. Ante cualquier sospecha, la red asistencial colabora en la vigilancia clínica, y el Departamento de Salud intensifica el control en las zonas de riesgo, la notificación de casos y la supervisión de las transfusiones de sangre.

A lo largo de este año, en Ponent se han detectado varios casos de fiebre del Nilo en aves, todos en el Segrià; desde azores hasta gallinas centinela que Agricultura había colocado en Alfarràs para controlar la enfermedad. Esta patología, que solo transmiten los mosquitos, tiene una mortalidad muy variable. Según ha explicado el departamento, la fiebre es "endémica" en este territorio. Por ello, la vigilancia permite confirmar que el virus sigue circulando y mantener informada a Salud, para que lo tenga presente si se detectan personas con síntomas.

Cabe decir que la fiebre del Nilo occidental no provoca síntomas en cerca del 80% de las personas infectadas. El resto suele sufrir fiebre, dolor de cabeza o dolores musculares, y menos del 1% desarrolla formas neurológicas graves. Los caballos tienen vacuna; los humanos, no.