Manel y Maria Joana y Carlos y Margarita son dos parejas catalanas a quienes la crisis del coronavirus ha pillado en alta mar. Los cuatro se encuentran a bordo del crucero Costa Pacífica y no saben cómo podrán volver a casa.
Todo empezó el pasado 3 de marzo cuando cogieron el barco en Argentina para iniciar un viaje que tenía que cruzar el Atlántico y parar en Tenerife, Lanzarote, Málaga y Barcelona.

Las noticias sobre el coronavirus les llegaron, pero, igual que tantas personas, la preocupación real no surgió hasta que aparecieron los primeros casos en el estado español. "Llegó un momento en que descubrimos que había problemas para atracar en los puertos españoles", han explicado Manel y Carlos a El Nacional.cat. Fue entonces cuando llegaron los problemas al Costa Pacífica.
El Consejo de Ministros del jueves día 12 dictó la prohibición de entrada en España de cruceros para evitar la propagación del Covid-19. "En aquel momento empezó la desazón entre los pasajeros, y se nos dijo que atracaríamos en Marsella". Cuando menos, estos cuatro catalanes recuerdan que "se habló de cierre de fronteras terrestres, pero no de las marítimas y aéreas".
Ante esto, el hijo de Manel decidió hablar con el Puerto de Barcelona para preguntar por qué sus familiares no podían bajar en la capital catalana y, según asegura, desde el Puerto les dijeron que podían atracar sin problema para descargarlos. Esta información la recibieron mientras el Costa Pacífica cruzaba el estrecho de Gibraltar.
Rumbo hacia Marsella
Desde el barco se les informó de que lo más fácil era que todos los navegantes bajaran en el puerto de Marsella, tal como se había dicho en un principio. Cuando se les dio esta indicación, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, todavía no había tomado ninguna decisión sobre el cierre de fronteras en su país.
Toda esta historia nos lleva al día de hoy, 20 de marzo. Manel, Maria Joana, Carlos y Margarita están en Marsella, donde no pueden bajar del barco, ya que sólo se permite la salida de la embarcación de los ciudadanos franceses.
Los cuatro nos explican que dos horas antes de que su barco atracara en Marsella lo hizo otro de la misma compañía, el Costa Luminosa. A diferencia de ellos, los pasajeros españoles del Costa Luminosa pudieron bajar.
Estos cuatro catalanes han contactado con el cónsul español en Francia para pedir ayuda e intentar resolver su situación y aseguran que este les dijo que pediría un autocar para devolverlos a casa. Ahora bien, la autoridad portuaria de Marsella insiste en que no pueden abandonar el crucero.
El Costa Pacífica no transporta ningún pasajero con coronavirus y la última información que tienen es que hoy a las 19 h irán a Génova y que allí podrán bajar y coger un avión para volver a casa.
Manel, Maria Joana, Carlos y Margarita explican que los nervios se empiezan a palpar en el ambiente y que sólo se hacen una pregunta: "¿Por qué cada país de la Unión Europea hace lo que quiere y no tenemos todos los ciudadanos el mismo trato?".