La controladora aérea de Bolivia que cuestionó el plan de vuelo del avión de la aerolínea LaMia que se estrelló la semana pasada con el equipo del Chapecoense, en Colombia, ha solicitado refugio en Brasil. Celia Castedo Monasterio, que trabajaba en el aeropuerto de Viru Viru, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, pasó a Brasil por la ciudad de Corumbá y formuló una petición de refugio a las autoridades fronterizas. De momento se le ha concedido un permiso provisional para residir en Brasil mientras el Ministerio de Justicia brasileño resuelve su petición.

Una grave advertencia

Celia Castedo había advertido que había problemas en el plan de vuelo del avión que se estrelló el 28 de octubre en Colombia y provocó la muerte de 71 personas. Según la prensa boliviana, la controladora ya avisó que la autonomía de vuelo no era la adecuada, ya que la autonomía de combustible del avión (4 horas y 22 minutos) coincidía con el tiempo de vuelo previsto entre Santa Cruz y Medellín. Y así lo reflejó en su informe, en el que también decía que la solicitud no estaba formulada correctamente y que había que hacer cambios. A pesar de todo, la empresa no atendió a sus observaciones y finalmente el plan de vuelo fue autorizado por la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares en la Navegación Aérea (AASANA) boliviana. El avión se estrelló cuando le faltaban pocos kilómetros para llegar al aeropuerto de Medellín, por falta de carburante.