El juzgado de instrucción número 1 de Berga ha condenado a la falsa doctora de Berga a una pena de 32 meses de prisión por los delitos de intrusismo y falsedad en documento público, pena que queda suspendida por un periodo de 5 años sin delinquir. Además, la sentencia le impide también ejercer cualquier tarea profesional, sea remunerada o no, en ningún centro sanitario ni profesión sanitaria. Los Mossos detuvieron el pasado 24 de julio a la mujer, de 30 años, que se había hecho pasar por médico en el hospital Sant Bernabé de Berga durante siete meses, y que durante cinco años también había trabajado en otros centros sanitarios haciéndose pasar por doctora y atendiendo a pacientes sin tener la titulación necesaria. La condenada elaboró informes con la firma digital de otros médicos y utilizó sus números de colegiados, y también falseó el título de Medicina de la Universitat de Girona. No entrará en prisión al haber sido condenada a 2 años y 8 meses de prisión y al no tener antecedentes y haber aceptado la conformidad de la pena.

Inhabilitación cinco años

La acusación particular -ejercida por el Colegio Oficial de Médicos y el Colegio Oficial de Enfermeras- y la
Fiscalía le pedían una pena de 4 años de prisión -2 por el delito de intrusismo profesional y 2 más por el delito continuado de falsedad documental-, así como una pena de multa de 12 meses, con una cuota de 6 euros diarios. A la vista de la acusación formulada, la acusada ha prestado conformidad a una pena total de 32 meses de prisión -16 meses por el delito de intrusismo y 16 más por el de falsedad documental; y también la inhabilitación durante cinco años para desempeñar un trabajo profesional, remunerado o no, en un centro sanitario o centro que ejerza funciones sanitarias en España y Europa; y una multa de poco más de mil de euros.

Cinco años ejerciendo de médico o enfermera

La sentencia considera probado que la acusada habría trabajado durante años de médico, enfermera y técnica de ambulancias sin tener ninguna de las titulaciones necesarias y "siendo conocedora de que no estaba habilitada" para ejercer estas profesiones. Además, asegura que actuó siempre siguiendo "un plan preconcebido". La sentencia también recoge que la falsa médico habría hecho diagnósticos a pacientes y recetado tratamientos farmacológicos que estaban firmados por diferentes facultativos con sus respectivos números de colegiados. La sentencia recoge que, en el transcurso de un periodo de cinco años, ocupó diferentes cargos sanitarios en el Consorci Hospitalari de Vic, en el Hospital Universitari de Vic, en el Hospital de Manlleu, en el centro Model Clínics Girona, en diferentes dispositivos dependientes del RACC, en las empresas de ambulancias La Fuente de Manresa y en Transport Sanitari de Catalunya, en el hospital Dexeus Quirón de Barcelona, en la clínica Illa de Salut de Sils, en el Hospital Comarcal Sant Bernabé de Berga, en la clínica Giner Gil de Girona y en el centro Gurb.

Suplantación de los números de colegiados

La sentencia asegura que "arrogándose en todo momento el carácter de médico o enfermera, la acusada atendió a pacientes y emitió, con el ánimo de hacerlos pasar por auténticos, informes y recetas médicas supuestamente firmadas por facultativos médicos con sus respectivos números de colegiados, afirmando así la participación de los mismos en la confección de estos documentos públicos en los cuales participó únicamente la acusada. Por otra parte, la mujer habría falsificado los resguardos de las titulaciones de Medicina de la Universitat de Girona, el título de Enfermería de la Universitat de Vic y el justificante del pago de la tasa del Colegio de Médicos de Barcelona. En estos casos, recoge la sentencia, no se ha podido acreditar qué persona confeccionó esta documentación falsa.

Satisfacción del Col·legi de Metges de Barcelona

El Col·legi de Metges de Barcelona ha quedado satisfecho con la condena, según ha reconocido el secretario de la junta de gobierno, Gustavo Tolchinsky, que en declaraciones en la ACN ha reconocido que es "importante" que se haya resuelto este caso de forma rápida porque "preocupaba mucho y requería un abordaje rápido". Además, ha valorado muy positivamente que el ministerio fiscal haya sido "sensible" a las preocupaciones que tenía el Colegio de Médicos y haya recogido las tesis "no solo de intrusismo sino también de falsedad documental". Además, considera que la inhabilitación de 5 años que se ha interpuesto a la condenada "da una garantía y seguridad a la población que no se encontrará con una persona que ejerce el intrusismo de manera reiterada".